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Soc. Lina Solano

Miembro de la Coordinadora Campesina Popular de Morona Santiago, Miembro del Directorio de la Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía, Dirigente del Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama

(Contacto: mingaccp@gmail.com)

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Este Ensayo plantea, brevemente, algunos aspectos substanciales de porque el sistema capitalista-imperialista es el causante directo de la grave situación ambiental del planeta, de cómo su propia naturaleza, sus formas de producción y consumo, basadas en la ganancia y acumulación individual no responden a las necesidades colectivas y prioritarias de la mayorías de personas en el mundo. Y tales contradicciones son evidentes, por lo cual, los millonarios y explotadores han inventado las famosas teorías del “desarrollo sustentable”, cuyos criterios son aplicados, incluso, y con mayor dedicación a la industria minera aunque esta sea una de las más contaminantes y que mayores conflictos ambientales y sociales provoca.


Lina Solano muestra en este pequeño trabajo la careta “verde” de la transnacionales extractivistas y su palabrería desarrollista, este folleto se hizo circular en la Primera Asamblea del DIALOGO POR LA VIDA del 9 de agosto de 2007 que convocó la COORDINADORA NACIONAL POR LA DEFENSA DE LA VIDA Y LA SOBERANIA CNDVS.

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1. Imperialismo, dominación global y la farsa del desarrollo sustentable.

 

Desde que a finales del siglo XIX (1800) se conformaron las grandes corporaciones transnacionales en Estados Unidos, Europa y Japón, su supervivencia ha dependido del control de las materiales primas, mano de obra barata y mercados para vender sus productos. Esta necesidad propia del sistema capitalista en su fase imperialista, condujo en el siglo XX a las dos guerras mundiales por el control de territorios y con ello de recursos naturales indispensables para el proceso productivo y base de la hegemonía de las potencias a nivel mundial. En la Segunda Guerra por ejemplo, los grandes monopolios alemanes de la metalurgia y la industria química, como el trust del acero Vereinigte Stahlwerke, contaba con 370 compañías y 220 sucursales en Alemania y otros países, necesitaban controlar los yacimientos minerales de la Europa del Este, de ahí que era inminente la invasión de Polonia, por sus enormes reservas de carbón, punto de inicio de la II Guerra Mundial.

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El control de los recursos naturales es un imperativo para las transnacionales imperialistas. Esta necesidad ha llevado al expansionismo y la dominación colonial que pesa sobre la mayor parte del planeta ocupada por las llamadas naciones “subdesarrolladas” o del “Tercer Mundo”. El control se lo hace bajo las formas tradicionales de dominación y dependencia en el ámbito económico, político, ideológico sobre los pueblos dominados y, cuando es preciso, se utiliza la fuerza directamente, como en las últimas invasiones en Afganistán e Irak, para controlar lo que es la “sangre de los imperios”: el petróleo, del cual inclusive depende la moderna maquinaria militar.

 El control de los recursos resulta entonces en una ventaja geoeconómica y la dominación geopolítica, por medio de las cuales ciertas potencias obtienen acceso privilegiado y monopolístico a los recursos y pueden controlar otras economías y Estados. Esta es la razón la conquista y las guerras de rapiña imperialistas que se disfrazan como “defensa de la paz mundial” o “lucha contra el terrorismo” o “defensa de la democracia”.

La necesidad de controlar y tener a su disposición enormes fuentes y reservas de materias primas como son petróleo, minerales, o agua, -vistas por las transnacionales como “capital natural”, es decir, en el sentido utilitario de la reproducción capitalista-, son un imperativo más cuando todo este “capital natural” es finito, es decir, en algún momento pueden agotarse pues no es renovable.

 La preocupación a cerca de la finitud de los recursos naturales frente a las demandas desenfrenadas del sistema, y los daños cada vez más evidentes que se causaban al ambiente y a la población, llevó a encubrir esta realidad con supuestas alternativas viables, que al menos en la teoría, plantearon la urgencia de hacer frente al deterioro global del planeta, pero sin alterar para nada el sistema económico vigente. Igual que en su “lucha contra el hambre”, el capitalismo pretende soluciones que no perturben en lo más mínimo el funcionamiento de la máquina imperialista que concentra y centraliza cada vez más la riqueza dejando en la indigencia a más de dos mil millones de seres humanos. Igual que su preocupación por los que “mueren de hambre” llevó a la farsa de la creación de teorías y una serie de organismos de “ayuda humanitaria”, su nueva batalla ficticia contra el deterioro ambiental que él mismo provoca, ha promovido una serie de organismos internacionales, instituciones, ongs, conferencias, cumbres mundiales, etc., a través de las cuales quiere limpiar su imagen.

 Un verdadero greenwashing (lavado verde) inició con mayor fuerza después de la Segunda Guerra Mundial, donde se crean organismo como UICN Unión Mundial para la Naturaleza, 1948. Este “lavado verde” vino acompañado de todo un enorme sistema propagandístico para vender la fantasía del “capitalismo ambientalmente responsable” igual que vende cualquier otra mercancía.

 Así nacieron las teorías sobre el “desarrollo sustentable o sostenible”, definido como: un desarrollo actual que cuente con el mantenimiento de un stock de recursos naturales para las generaciones futuras. Dichas teorías se presentan envueltas en toda una palabrería sobre “conservación”, “bienestar colectivo”, “obligación de los Estados a garantizar la protección de la naturaleza y condiciones de vida digna para todos”, como siempre, dejando en el papel objetivos inalcanzables para la humanidad en este sistema capitalista-imperialista antihumano e irracional. Esto sin embargo no puede pasar de ser una teoría puesto que la lógica del capital es la generación de ganancia a costa de lo que sea.

 Esta supuesta preocupación sobre el uso y aprovechamiento de recursos no renovables se puede registrar desde los años 30 y se acentúa después de la Segunda Guerra Mundial. El término “desarrollo sustentable” como tal nace en los años 70s y se incluye de manera explícita en “Nuestro Futuro Común” conocido como el informe de Brudland, presentado por la Comisión Mundial del Medio Amiente y Desarrollo de las Naciones Unidas en 1987 donde se analizó el sistema económico de los países desarrollados, los impactos negativos generados en el ambiente y la responsabilidad de “todos” de proteger el ambiente.

En 1992, la ONU, realiza la Cumbre de la Tierra conocida como la Cumbre de Río por haberse celebrado en la ciudad de Río de Janeiro en Brasil.

En Río, 172 gobiernos, incluidos 108 Jefes de Estado y de Gobierno, aprobaron tres grandes acuerdos que habrían de regir la labor futura: el Programa 21, un plan de acción mundial para promover el desarrollo sostenible; la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, un conjunto de principios en los que se definían los derechos civiles y obligaciones de los Estados, y una Declaración de principios relativos a los bosques, serie de directrices para la ordenación más sostenible de los bosques en el mundo.

Posteriormente se han dado una serie de tratados internacionales para la protección del medio ambiente como el famoso Tratado de Kyoto (1997), que nunca fue ratificado por Estados Unidos, ni siquiera cuando el vicepresidente de ese país era el “ecologista” Al Gore, quien hoy se presenta como el niño mimado de los conservacionistas imperialistas. En las protestas en Kyoto por la negativa de Estados Unidos a firmar el tratado (a pesar que con solo el 5% de la población mundial es responsable del 25% de las emisiones de carbono), la gente en las calles gritaba: “¡Al, lea su propio libro!”, en referencia al libro “La tierra en Juego” escrita por Al Gore en 1992, en el que alertaba sobre la gravedad de los efectos sobre el ambiente que estaba causando la sociedad actual.

Foto: Aun hoy, hay quien cree que la causa medioambiental consiste en plantar árboles por el mundo… Aun hoy, hay quien cree que el cuidado del Medio Ambiente no es una prioridad. Hambrunas, sequías, refugiados medioambientales, agotamiento de recursos, guerras por el acceso al agua, desplazamientos de población masivos, extinción de especies, cáncer, malformaciones fetales, contaminación de los alimentos… son sólo algunas de las consecuencias de ignorar y destruir a quien nos dio la vida. ¿Esperamos a que sea demasiado tarde?...Respetemos y cuidemos a la Madre Naturaleza.

Esto demuestra que “del dicho al hecho hay mucho trecho” como reza la sabiduría popular. La realidad nos demuestra que estas no pasaron de ser declaraciones pues el deterioro ambiental es cada día mayor y no se puede frenar debido a la naturaleza propia del sistema capitalista-imperialista, esto es, generar ganancia, acumulación permanente y cada vez en proporciones más irracionales, lo que ha llevado a que hoy 51 de las 100 economías más grandes del planeta sean corporaciones transnacionales, o que la suma acumulada de las fortunas de los 587 multimillonarios más grandes del mundo en el 2005, representara casi 100 veces el PIB (Producto Interno Bruto) de un país como Bolivia, y casi 20 veces la riqueza anual producida por un país como Argentina, cuando en ese mismo año la ONU informó que 2.800 millones de pobres del mundo sobreviven con menos de 2 dólares al día. Es que la despiadada acumulación capitalista solo puede hacerse a costa de miles de vidas humanas y de otras especies, y de la depredación, saqueo y consumo desenfrenado cada vez mayor de los recursos no renovables.

 La pregunta central es entonces:
¿Puede el capitalismo-imperialismo ser un sistema sustentable o sostenible?

Hay que partir del hecho de que el actual sistema económico mundial se basa en la explotación y la desigualdad. Sin explotación de la mano de obra no es posible la acumulación capitalista, que genera un permanente círculo vicioso de desigualdad. “En Haití, por ejemplo, corporaciones gigantes como Disney, Wal-Mart y J. C. Penny pagan a sus trabajadores 11 centavos por hora. Los Estados Unidos es uno de los pocos países que se ha negado a firmar una convención internacional para la abolición del trabajo infantil y forzado. Esta postura se deriva de las prácticas de las grandes corporaciones estadounidenses respecto del trabajo infantil a lo largo y ancho del Tercer Mundo, e incluso en el seno de los propios Estados Unidos, donde niños de sólo 12 años sufren una alta proporción de accidentes y fallecimientos mientras que reciben un salario muy a menudo inferior al mínimo.

Los ahorros que los grandes negocios obtienen de una mano de obra barata en el extranjero no se traducen en precios más bajos para los consumidores de otros sitios. Las corporaciones no contratan mano de obra en regiones lejanas para que los consumidores en Estados Unidos puedan ahorrar dinero. Los contratan para incrementar su margen de beneficios. En 1990, los zapatos que hacían en Indonesia niños que trabajaban doce horas al día por 13 centavos a la hora, costaban solamente dos dólares sesenta centavos pero se vendían en Estados Unidos por cien dólares o más.”

El sistema capitalista-imperialismo mundial “globalizado” condena a la pobreza a la mayor parte de la población mundial, pues, obliga a los países oprimidos a ser productores de materia prima (petróleo, minerales, agua), mano de obra barata y consumidores de productos que se industrializan en los países “desarrollados”. A más de encontrarnos subordinados por esta cruel división internacional del trabajo, estamos sometidos al mercado internacional controlado por las grandes transnacionales imperialistas. Esto se acentuó con el modelo Neoliberal que recomienda justamente a los países especializarse en su “ventaja competitiva” dentro de la división internacional de “funciones”, sentenciando a las semi y neocolonias de América Latina, África, Asia, a basar su economía en la exportación de ciertos productos como el petróleo o los minerales, manteniendo así una verdadera soga de control y dependencia que restringe fuertemente su capacidad de satisfacer las necesidades de la población para lo que tienen que sujetarse al mercado internacional, es decir al monopolio de lo que las transnacionales quieren que consumamos. Sin romper este círculo vicioso es imposible avanzar un paso hacia algo llamado “desarrollo” menos aún “sostenible o sustentable”.

A las grandes empresas transnacionales como: Shell, General Motors, Ford, Exxon, IBM, AT&T, Mitsubishi, Mitsui, Merck, Toyota, Philip Morris, General Electric, Unilever, Fiat, British Petroleum, Mobil, Nestlé, Philips, Intel, DuPont, Standard, Bayer, Alcatel Alston, Volkswagen, Matsushita, Basf, Siemens, Sony, Brown Bovery, Bat, Elf, Coca-Cola… entre las clásicas; Microsoft, Cisco, Oracle, entre las nuevas, poco les importa a costa de que se generan sus ganancias, son corporaciones cuya razón de ser es la acumulación de riqueza. Para ellas no existen seres humanos, existe “capital humano” que se usa para el proceso de acumulación y luego se desecha; no existe naturaleza sino “capital natural” que tienen el poder de saquear y depredar al máximo para obtener la mayor rentabilidad posible. En este contexto ¿será posible un desarrollo sustentable o sostenible?

Foto: Centros De Memória Indígena Manoki, Unidospelamúsica Watjuholi Paseke'hi, Etnia Manoki. HOMENAGENS AOS POVOS INDÍGENAS RESISTENTES.

“La garantía de un equilibrio del medio ambiente en materia de recursos y de la actividad económica son objetivos fundamentales del Desarrollo Sostenible…” y esto es imposible en este sistema capitalista-imperialista pues a más de lo que ya se ha mencionado, hay que tomar en cuenta que:

1. La lógica del sistema es “crecer o morir”. Es una necesidad vital para el capitalista bajar los costos de producción y crecer para competir y ganar una mayor tajada en el mercado. La producción, sin planificación, de gran escala e interconectada mundialmente plantea una grave amenaza para el medio ambiente, porque su crecimiento implica una destrucción social y ambiental en proporciones cada vez mayores y que necesita continuar expandiéndose. Cualquier límite para su expansión es asumida como una amenaza mortal para el capital.

2. Los horizontes del capitalismo tienden a ser de corto plazo. Hay que potenciar al máximo las ganancias rápidamente, sin pensar en las consecuencias en 10, 20 o 30 años.

3. La producción capitalista por naturaleza es privada. La economía se subdivide en unidades capitalistas de control y propiedad de los medios de producción que compiten entre sí, y cada unidad de capital se preocupa fundamentalmente por su propia expansión y sus propias ganancias. La economía, el ambiente natural y el ambiente construido por los seres humanos, y la sociedad no se pueden tratar como un todo social en el capitalismo. Todo está fragmentado en partes privadas y cada parte mira lo demás como si fuera “gratis”. Un capitalista individual puede abrir una acería y toma en cuenta los costos de esa acería; pero como contamina esa acería el aire no es “su costo” porque no es parte de su esfera de propiedad. En la teoría económica tradicional eso se llama “externalidad”.

4. La anarquía en la producción capitalista, es otro grave factor, pues, la producción no se basa en las necesidades reales a ser satisfechas a través de la producción de bienes y servicios, sino en la competitividad en el mercado para lograr colocar sus mercancías y evitar que los otros competidores copen la demanda, ello implica que siempre existe una sobreproducción alentada por la expectativa de lograr vender los productos y por tanto un derroche de materias primas y trabajo de mercancías que no logran ser vendidas y que van a formar parte de la chatarra global. Esto es un desperdicio de enormes costos ambientales y sociales que el capitalismo es incapaz de controlar.

5. El Estado capitalista, sirve a los intereses de las clases explotadoras, por lo tanto es incapaz de ir en contra de los imperativos de la expansión y dominio intrínsecos al sistema. Los Estados capitalistas por tanto jamás podrán redistribuir equitativamente la riqueza o proteger el ambiente. “Consecuentemente el principal trabajo del Estado capitalista es servir a la meta de la acumulación, lo cual significa que es incapaz de cuidar adecuadamente la naturaleza.”

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Las corporaciones transnacionales son un poder económico mundial, por lo tanto también son un poder político dominante frente al cual nuestros Estados son simples piezas de ajedrez de su juego global. Frente a las imposiciones de las transnacionales el papel de nuestros Estados y gobiernos es simplemente el de cumplir órdenes. Toda la actuación, las políticas, las leyes son meras formalidades para encubrir y dar mayores ventajas a la penetración y dominación de las transnacionales imperialistas. Para reforzar el poder de las transnacionales, a través del modelo Neoliberal impone lo que han llamado GOBERNANZA, es decir, la pérdida cada vez mayor de poder del Estado o los entes públicos, frente a las empresas privadas.

Para mantener esta “gobernanza” es necesario un nuevo “pacto social” que se lograría con la concertación a través del diálogo. Esto funciona al menos a nivel de los grandes poderes mundiales. Evidentemente la dura realidad que viven los pueblos hace impracticable la gobernanza. Entonces frente a la imposibilidad del sistema de ser gobernable y sustentable no le queda más que continuar su permanente lucha por la dominación global, la conquista imperialista, el control de los recursos naturales, la disputa por la hegemonía y el reparto del mundo. Y ello se expresa en las continuas invasiones y militarización del planeta, para lo que se debe mantener enormes máquinas de guerra que consumen cantidades estúpidamente gigantescas de recursos naturales.

Para muestra un botón: en el documento Santa Fe IV del 2000 se dice que es una cuestión de seguridad nacional para Estados Unidos contar con que los países del hemisferio no sean hostiles hacia ellos, “Además, que los recursos naturales del hemisferio estén disponibles para responder a nuestra prioridades”. Es decir, nuestros recursos naturales tienen que estar a la disposición del imperialismo norteamericano, para satisfacer sus prioridades. Es por ello que se ha implementado el Plan Colombia, el Plan Patriota, el Plan Puebla-Panamá, los TLC, las instalaciones de bases militares y todas las “iniciativas” para Latinoamérica que los yanquis siguen considerando su “patio trasero”.

Y esto ha sido así históricamente. En cuanto a los minerales, la Sección de Minería del Consejo para la producción de Materiales de Guerra de los Estados Unidos, tenía toda una proyección de los grandes yacimientos de los se abastecería su industria bélica durante la Segunda Guerra Mundial:

Cobre de Chile, Perú, Argentina, México, Ecuador y Bolivia.

Hierro de Brasil, Chile, Perú, Venezuela, Colombia y México.

Manganeso de Cuba, Brasil.

Tungsteno de Bolivia, Argentina, Chile, México, Perú.

Vanadio de Perú y México.

Cromo de Cuba, Brasil, Guatemala.

Estaño de Bolivia.

Las principales empresas saqueadoras de los minerales de América Latina han sido las transnacionales estadounidenses y canadienses como: Anglo-American (EE UU), Newmont (EE UU), Noranda (Canadá), Phelps Dodge (Estados Unidos), Barrick Gold (Canadá). Hemos sido la piedra angular de los grandes monopolios imperialista de Estados Unidos y Canadá que han acumulado más riqueza que todos los países latinoamericanos juntos. Sobre nuestra pobreza y deterioro ambiental se levantan las inmensurables fortunas de las transnacionales norteamericanas y sus socios latinoamericanos.

En definitiva el capitalismo-imperialismo por su naturaleza y por su lógica es simplemente insustentable. Y esta no es una conclusión teórica sino más bien la constatación de la realidad del deterioro ambiental del planeta, (el calentamiento global por ejemplo, que es reconocido por los propios imperialistas verdes), y la inequidad cada vez mayor entre los más ricos y los más pobres.

Pero como ya lo señalamos, era necesaria la hipocresía de las grandes corporaciones que siempre quieren presentarse como el remedio cuando ellas son la enfermedad. Esto ha servido para la aparición de supuestos organismos que luchan por la protección del medio ambiente como UICN Unión Mundial para la Naturaleza, WWF Fondo Mundial para la Naturaleza, CI Conservación Internacional o TNC La Conservación de la Naturaleza, que en realidad son empresas ambientalistas financiadas por las propias transnacionales causantes de la contaminación global como las petroleras, las mineras o la industria automovilística, indispensable en la farsa del capitalismo sustentable.

En la página web de WWF encontramos lo siguiente:

Lo que es bueno para el Planeta… puede ser también bueno para la empresa.

En WWF/Adena creemos que el sector empresarial tiene gran parte de la responsabilidad de la protección del medio ambiente, debido a su papel e influencia cada día mayor en la política mundial. De ahí que, desde sus orígenes, una de las líneas más destacadas y que más nos caracteriza esla colaboración con el sector empresarial, en el intento de que mejoren sus políticas y prácticas comerciales y de este modo, lograr un comportamiento más respetuoso con el medio ambiente.

Las corporaciones imperialistas, sus gobiernos y sus Estados montan verdaderos espectáculos dignos de Holliwood, en cuyo reparto tienen papeles principales las transnacionales ambientalistas:

Este año (2003) Colin Powell compartió el estrado con el presidente de Conservation International, Russel Mittermeier, en la presentación de la Iniciativa Contra la Tala Ilegal presentada por la administración Bush en el Departamento de Estado de Estados Unidos. En diciembre de 2001, Gordon Moore, quien fundó la corporación Intel, donó $261 millones de dólares a Conservation International, supuestamente el mayor subsidio otorgado a una organización ambientalista (Moore es presidente del Comité Ejecutivo de Conservation International). Conservation International correspondió la generosidad de Moore entregando a su cuidado un búho pigmeo brasileño en vías de extinción.

Entre los principales aportantes de Conservación Internacional figuran corporaciones que incluyen a: Cemex, Citigroup, Chiquita, Exxon Mobil Foundation Ford, Gap, J. P. Morgan Chase and Co., McDonalds, Sony, Starbuks, United Airlines y Walt Disney.

Resulta que las grandes transnacionales imperialistas que son las responsables del deterioro ambiental del planeta, se presentan como los grandes filántropos que invierten millones de dólares en programas, proyectos, para la protección del ambiente. Claro, es que lo que pierden en “protección ambiental”, lo recargan a sus costos de producción y lo ganan saqueando y depredando en nuestros países, protegidos además por un “sello verde”, que les otorgan otras transnacionales que han hecho de la salvaguardia del ambiente un jugoso negocio que se basa en la mercantilización y privatización de la naturaleza con el pretexto de su defensa. Por su puesto que ahora les interesa la naturaleza ya que hay florecientes nuevos negocios como “la venta de oxígeno” o la biopiratiería para lo cual las transnacionales ambientalistas necesitan controlar extensos territorios que las han convertido en los mayores terratenientes del mundo, despojando a miles de familias campesinas e indígenas de sus territorios. Un verdadero imperialismo verde.

En su primer año, 1987, Conservation International compró una pequeña porción de la deuda de Bolivia a cambio del consentimiento del gobierno boliviano para apoyar la expansión de la Reserva Biológica Beni, la cual contiene algunas de las más grandes reservas mundiales de caoba y cedro tropicales. Los críticos acusaron que sus pericias actualmente se extendieron al “uso múltiple y conservación” de las áreas periféricas alrededor de la reserva. Conservation International ofreció entrenamiento y asistencia técnica sobre el `uso sustentable’ de los bosques. Los pueblos indígenas Chimane y Moxeno no fueron consultados, y sus tierras fueron divididas por `expertos’ en desarrollo sustentable y les fue negada la posibilidad de manejar sus tierras comunalmente…

En septiembre del año 2002, Río Tinto, el gigante anglo-australiano de la minería, lanzó una sociedad con Conservation International en Pic De Fon al sudeste de Guinea, dando apoyo para un RAP de la rica biodiversidad en un área selvática en la que Río Tinto estaba explorando (la compañía tiene operaciones mineras de diamantes y de hierro en Guinea). El consejero de política ambiental de Río Tinto, Tom Burke, está ubicado en la junta asesora del Center for Environmental Leadership in Bussines (CELB ), de Conservation International, junto con ejecutivos de International Paper, Starbucks, y BP. Según Conservation International, la asociación en Guinea “se dirige a las necesidades de los negocios de Río Tinto mientras va llevando aún más allá las metas de conservación de Conservation Internacional…

Otra iniciativa de Conservation International es la Iniciativa sobre Energía y Biodiversidad (EBI). Convocados por el CELB, entre los participantes se incluyen BP, Chevron Texaco, Conservation International, Fauna & Flora International, Shell, Smithsonian Institution, Statoil, The Nature Conservancy, and The World Conservation Union (IUCN).

Es que todo lo que toca el capital lo convierte en mercancía, “cosas que pueden ser compradas y vendidas” y así la propia naturaleza es introducida en su lógica de apropiación, explotación y acumulación. Es un verdadero círculo vicioso del cual solo se podrá salir derrocando el capitalismo.

Foto: Cada 16 de abril se recuerda el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil, para honrar la memoria del niño paquistaní Iqbal Masih, quien desde la más tierna infancia empezó a trabajar, teniendo apenas cuatro años de edad, y luego fue privado de la juventud y de la madurez al ser asesinado el 16 de abril de 1995, cuando sólo tenía 12 añosSigo soñando con este niño, con miles de niños que sólo ven un horizonte gris, lleno de polvo, de miseria, niños de ojos viejos y arrugas prematuras a quienes se les arrebata el derecho de jugar, de reír, de aprender....a veces en mi sueño del mundo perfecto, se me cuelan estas pesadillas y despierto y siguen allí, junto a mi; intento que desaparezcan pero no lo hacen porque esto es real. Esto está pasando en el mundo, cada día, cada segundo y no hay derecho, la situación de este pequeño es fruto del tremendo fraude que es esta sociedad; es nuestro deber moral acabar con ello; es nuestra obligación dar a los niños amor y cuidados, permitirles crecer y desarrollarse como niños, no como productos desechables y prescindibles. Me horroriza esta imagen y lo que representa.Fotografía de Eric Valli

2. LA INICIATIVA GLOBAL MINERA (IGM)

Dentro de ese marco general debemos entender la famosa GLOBAL MINING INITIATIVE, Iniciativa Global Minera, llevada adelante por 9 de las más poderosas corporaciones transnacionales mineras a partir de 1998. Como toda jugada imperialista que se enmascara con el nombre de “iniciativa”, la finalidad de IGM era diseñar una estrategia para un lavado verde de una de las industrias capitalistas más agresivas con el ambiente y la sociedad, es decir, conseguir el “sello verde” para las operaciones de las mineras, cuya imagen estaba siendo afectada por los cientos de conflictos en todo el mundo debido a los daños ambientales y sociales que provoca.

El presidente de está iniciativa fue Sir Robert Wilson representante de la transnacional minera Río Tinto, una de las más grandes y contaminantes del mundo. Durante los 3 años que duró IGM cumplió con 3 objetivos:

1. Crear una asociación de la industria de minería y metales que se concretó en el Consejo Internacional sobre Minería y Metalurgia ICMM (Internacional Council on Mining and Metals), formado en Octubre de 2001. El consejo cuenta entre sus miembros a 16 de las más grandes compañías de minas y metales como: Río Tinto, Anglo American, Newmont, BHP Billinton, Freeport-MacMoRan,

2. Realizar un análisis independiente de los problemas que enfrenta la industria de minas y metales, para lo cual se desarrolló el Proyecto Minería, Minerales y Desarrollo Sustentable (MMDS), desde el 2000 al 2002. En el siguiente punto analizaremos más detenidamente este Proyecto.

3. El tercer objetivo de la Iniciativa Global Minera fue realizar una Conferencia Mundial sobre Minería y Desarrollo Sustentable, la que se hizo en Toronto en mayo del 2002, y que fue presidida igualmente por Sir Robert Wilson el representante de Río Tinto. Según las transnacionales mineras, esta conferencia supuso “el final de un largo proceso y el inicio de una nueva era para la industria minera” y fue la preparación para su participación en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable que tuvo lugar en Johannesburgo, Sudáfrica, en septiembre del mismo año. La Conferencia de Toronto terminó con el “compromiso” de alcanza una mayor contribución al desarrollos sustentable por parte de este sector. Luego de la conferencia de Toronto la Iniciativa Global dejó de existir como entidad separada.

Estos tres objetivos se cumplieron y después de eso las mineras bautizaron a su actividad como sustentable. Por su sacrosanta voluntad ya nadie puede poner en duda que la minería es “amigable” con el medio ambiente y un “motor de desarrollo” para los países pobres. Toda la realidad de depredación, contaminación, saqueo, empobrecimiento y demás impactos sociales y ambientales de la minería quedaron proscritos para dar paso a la nueva maravilla: la minería sustentable.

2.1. PROYECTO MINERÍA, MINERALES Y DESARROLLO SUSTENTABLE, MMDS

Las actividades del proyecto MMDS duraron 23 meses en las que se realizó consultas e investigación para mostrar un amplio panorama del sector de los minerales y su potencial contribución al desarrollo sustentable.

El grupo patrocinador de MMDS estuvo conformado por:

Patrocinadores Comerciales:

Alcan (fabricante y distribuidor mundial de aluminio, con inversiones en 59 países), Alcoa (fabricante y distribuidor mundial de aluminio, con inversiones en 44 países), minera Anglo-American, minera Anglovaal, minera Barrick, minera BHP Billiton, Caterpillar Inc. (fabricantes de maquinaria y equipos), minera Codelco, De Beers (fabricación y venta de joyería), minera Freeport-McMoran, minera Gold Fields, minera Lonmin, minera M.I.M. Holdings, minera Mitsubishi Materials/ Mitsubishi Corporation, minera Mitsui Mining and Smelting, minera Newmont, minera Nippon Mining & Metals, minera Noranda, minera Normandy Mining, Norsk Hydro ASA (transnacional noruega de energía y aluminio con inversiones en 40 países), minera Pasminco, minera Phelps Dodge, minera Placer Dome, minera Rio Tinto, minera Sibirsky Aluminium Group, minera Somincor, minera Sumitomo Metal Mining, minera Teck Cominco, minera Western Mining

Patrocinadores no-Comerciales

Comisión Chilena del Cobre, Colorado School of Mines (Escuela de Minas de Colorado – Estados Unidos), Conservation International, DFID (Departamento para el Desarrollo Internacional de Gran Bretaña), Gobierno del Reino Unido, Global Reporting Initiative (Iniciativa de Información Global), Gobierno de Australia, Gobierno de Canadá, ICEM (Federación Internacional de productores químicos, de energía, de mina y uniones de trabajadores químicos), IUCN – The World Conservation Union (Unión Mundial para la Naturaleza), Mackay School of Mines (Escuela de Minas de Mackay, Australia) , PricewaterhouseCoopers (Servicio de Auditoría, Impuestos y Asesoría para industrias), La Fundación Rockefeller, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Grupo del Banco Mundial.

La presidencia de este grupo patrocinador estuvo a cargo de Yolanda Kakabadse, de la Fundación Futuro Latinoamericano, que en ese tiempo era presidenta de UICN y que luego sería Ministra de Ambiente de Ecuador en el gobierno de Lucio Gutiérrez, y, Sir Robert Wilson de la minera Río Tinto. Hay que señalar que en todo este proceso Unión Mundial para la Naturaleza UICN ha trabajado de la mano con las transnacionales mineras; es la cara verde de todo este proceso. También hay que notar que las Naciones Unidas, tanto con su programa para el medio ambiente, como con el programa para el desarrollo, han sido parte activa de toda esta farsa para dar el “sello verde” a las transnacionales mineras. Más adelante entenderemos porque es importante tomar en cuenta a estos organismos internacionales.

El proyecto MMDS tuvo sus socios regionales en Australia, América del Norte, América del Sur y Sur de África. En el caso de Sudamérica los socios regionales fueron:

– Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC). Uruguay.

– Centro de Investigación y Planificación del Medio Ambiente (CPIMA). Chile.

MMDS también tuvo sus coordinadores nacionales. En el caso de Sudamérica:

– Servicios Ambientales S.A., Bolivia.

– Fundación MEDMIN, Bolivia.

– Centro de Tecnología Mineras, Brasil

– Fundación Ambiente y Sociedad, Ecuador.

– Fundación Futuro Latinoamericano, Ecuador.

– Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), Perú.

El equipo de trabajo de MMDS en Ecuador estuvo formado por Fabián Sandoval (Coordinador), Jorge Albán (ex Subsecretario de Energía y Ministro Encargado de Minas y Petróleo del actual Gobierno de Rafael Correa), Miguel Carvajal, Carlos Chamorro y Diego Pazmiño.

Al finalizar el proyecto MMDS se redactó un informe, en el cual se pone como algo incuestionable que “los productos minerales son esenciales para la sociedad y economías contemporáneas”. Evidentemente este sistema capitalista-imperialista basado en la dominación, la explotación, con su cultura del derroche, no puede prescindir de una cada vez mayor producción de minerales para cubrir una demanda incontrolada e irracional para sus grandes industrias, como la de la guerra, que consume cada año un gran porcentaje de los metales que se produce en el mundo, para garantizar el control a través de la fuerza de los recursos, ejemplo: más de 700 bases militares de Estados Unidos en todo el mundo, incluida la de Manta en nuestro país que es parte del Plan Colombia para el control de la Amazonía, o mejor dicho del agua, del petróleo, las minas, la biodiversidad, los bosques de esta región de Sudamérica.

Como se puede afirmar que los minerales son “esenciales para la vida” cuando en el caso del oro más del 85% se utiliza en la joyería y otro porcentaje para hacer barras que están embodegadas en los bancos de los países imperialistas, mientras que por cada tonelada de oro que se produce se generan 3 millones de toneladas de desechos. Solo en este sistema donde la acumulación es el objetivo de las empresas y de muchos mal llamados seres humanos, se puede concebir semejante estupidez. Ni el oro, ni los diamantes son esenciales para la sociedad. Sin el oro podríamos vivir, pero la economía capitalista no puede prescindir de su patrón de riqueza y de la ostentación de lujos que no todos pueden darse.

Es cierto que el ser humano comenzó el uso de los metales hace muchos años, pero en un contexto socio-histórico muy distinto al del actual sistema y con una ecología también muy diferente. No se necesitaba devastar enormes zonas para obtener lo que en ese tiempo necesitaban las comunidades. Es cierto también que probablemente se siga utilizando muchos metales, pero en un sistema económico distinto se tomará en cuenta las necesidades vitales de la población con lo que se racionalizará el uso de los metales bajo una estricta planificación y liberados del consumismo.

El proyecto MMDS, como no podía ser de otra manera, tomó al desarrollo sustentable como su marco de referencia y el resultado lógico fue que supuestamente se estableció una nueva estrategia para la “contribución” por parte de las transnacionales mineras para la sustentabilidad, esto es, para la protección del medio ambiente y el apoyo a las comunidades, dos cosas que para nada han podido cumplir las mineras. Dice en el resumen del informe del proyecto MMDS “Uno de los mayores desafíos enfrentados por el mundo actual es la integración de la actividad económica con la preservación ambiental, las preocupaciones sociales y sistemas eficientes de gobernanza. El logro de esta integración puede ser denominado “desarrollo sustentable”. Para el sector minero, dicho logro debe consistir en maximizar el aporte al bienestar de la generación actual de forma tal que garantice una distribución equitativa de costos y beneficios, sin reducir las posibilidades de la satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones.”

Hemos dicho ya que el sistema capitalista-imperialista es insustentable, por lo tanto una actividad económica específica dentro del sistema no podría serlo, y menos la minería que explota los yacimientos minerales hasta su agotamiento. “La minería explota minerales que el planeta demora miles, o millones de años en producir. Por lo tanto siendo una actividad que tiene como fin agotar los recursos que explota, no puede, ni jamás podrá ser una actividad sustentable. Uno de los principios básicos de las sustentabilidad es, no sobrepasar la capacidad de carga del ambiente, y la minería produce más deshechos y contaminación que, los que el ambiente es capaz de asimilar. Así mismo y desde el punto de vista social, la sustentabilidad se basa en la equidad intergeneracional es decir, que una actividad debe garantiza el derecho de las generaciones futuras a disfrutar de los mismos recursos que disfrutamos las generaciones actuales. Si la minería agota los recursos a corto plazo; ¿cómo puede garantizar su uso a futuro y a perpetuidad?”

La minería a gran escala de las transnacionales funciona bajo la lógica de cualquier otra gran empresa capitalista: su fin es la ganancia y la acumulación de las empresas privadas y transnacionales en manos de las que está la mayor parte la minería en el mundo; crece incontrolablemente por la necesidad de competir y ganar mercados, no importa cuánto tenga que destruir, no importa cuánto tenga que contaminar, lo que importa es crecer y competir; entonces es totalmente cortoplasista, pues no busca las ganancias ahora sin importar que las reservas de minerales se agotarán en el futuro dejando un daño ambiental irreparable en el planeta; no son parte de costos de las empresas los pasivos ambientales y sociales que tienen que ser asumidos por los Estados o sufridos por las comunidades. Ejemplos hay miles por todo el mundo, inclusive en el propio Canadá donde el gobierno dice que le costaría más de 2 a 5 billones de dólares limpiar las minas generadoras de ácido; además los minerales no se explotan planificadamente de acuerdo a las necesidad de las poblaciones, sino que se sacan sin control por todo el mundo ya que siendo un negocio privado cualquiera puede invertir y producir para la competencia; y para completar los Estados que están al servicio del capital tienen que dar todas las ventajas y la protección, incluso con la fuerza pública a la empresa privada minera.

Otro de los puntos que se tomó como caballo de Troya por la minería es la supuesta generación de empleo, ya que como resultado del proyecto MMSD se estableció que una de las expectativas más importantes que tienen las comunidades de la minería es que puede dar fuentes de trabajo, es por eso que la propaganda dirigida a desinformar y convencer a la población de los “beneficios” de la minería siempre habla del empleo. Sin embargo vemos que en país mineros como Chile apenas el 1,4% de la Población Económicamente Activa está ocupada en la minería, mientras la tasa de desempleo en último trimestre del año pasado fue de 8,4% y la subempleo del 8% lo que quiere decir que alrededor de 2’600.000 chilenos no tienen trabajo. En este mismo país un 12,3% de la PEA está ocupado en la Agricultura. Las mineras solo ocupan mano de obra local para los trabajos pesados en la fase de exploración, cuando necesitan “burros de carga”. Lo que si es real son las enormes superganancias que las empresas tienen al encontrar en nuestros países mano de obras superbarata. Mientras que en Canadá y Estados Unidos los salarios en el sector minero son superiores a $ 25 o $ 30 la hora, en Ecuador están pagando más o menos $ 10 el día, además sin contrato, es decir, sin estabilidad laboral, sin aseguramiento y sin derecho a decir ni pío porque en seguida le despachan. Y en otros países es peor, en Perú en el 2002 pagaban entre $ 3,35 y 3,50 el día y en China menos de $ 1 por hora.

Nuestra mano de obra superbarata aumenta las ganancias de las transnacionales, este es una de las razones para venir a nuestros países; acá hacer minería les resulta muchísimos más económico. Además únicamente en la fase de exploración, cuando necesitan mano de obra para trabajos pesados, ocupan a la población local, luego es mínima la cantidad de trabajadores que requieren y además tienen que estar especializados, por lo que generalmente serán extranjeros que siempre ganan sueldos mucho mejores que el personal nacional.

Por ser falso de cabo a rabo que la minería genera empleo es que en el Perú, donde se tienen ejemplos por todo el país, hay comunidades que se oponen férreamente a perder sus fuentes de trabajo con el inicio de proyectos mineros. En el valle de San Lorenzo en Tambogrande, las 42 mil hectáreas de producción agrícola, brinda empleo permanente a 18 mil personas entre productores y trabajadores agrícolas, generando ingresos por año de $ 150 millones. Mientras que la minera que pretende instalarse en este fértil valle lleno de mangos, limones y otros, solo generará 500 puestos en la fase de explotación para personal calificado del extranjero. Esta es la sustentabilidad minera

Otra gran falsedad que se plantea en los resultados del proyecto MMDS es que la minería “podría ayudar al desarrollo de las economías de las naciones” especialmente de aquellos países “subdesarrollados” o como quiera que nos llamen. Y es una falsedad pues la dominación imperialista siempre se basa en el desarrollo desigual y al mismo tiempo lo genera. Si en lugar de que las grandes transnacionales se lleven en bruto los minerales, todas las naciones se industrializaran y todas contaran con tecnología para explotar, procesar, y producir derivados, ¿dónde quedaría el negocio de las transnacionales?, no solo de las que se ocupan de saquear los minerales de nuestros países, sino de aquellas que industrializan los metales como Alcan o Alcoa, o los grandes monopolios de la fabricación de acero. Son gracias a nuestras materias primas que estos enormes consorcios hacen sus ganancias, entonces jamás van a permitir que nuestros países se “desarrollen”, eso no es estratégico para ellos. A nivel mundial hay un control absoluto de las grandes potencias sobre el desarrollo tecnológico-científico que hace que en ese campo siempre nuestros países vayan con algunas décadas de retraso a comparación de la tecnología que ellos manejan. A través de la famosa “transferencia de tecnología” solo nos permiten tener la “chatarra tecnológica”, que además es aceptada sin beneficio de inventario, de realidades socio-económicas, culturales y ecológicas totalmente distintas a las nuestras.

Creemos que es más que claro que no puede existir una minería sustentable, que todo lo hecho con la Iniciativa Global Minera no tuvo otro objetivo que el de buscar las estrategias para que las transnacionales puedan seguir engañando a los pueblos, obtener “licencia social” y continuar expandiendo sus tentáculos por todo el mundo. Es por ello que el MMDS da mucha importancia al aspecto de la gobernanza. En el informe se señala:

… el desarrollo sustentable también requiere de procesos democráticos que aseguren una participación de las personas en las decisiones que afectan sus vidas, así como de estructuras legales y políticas que garanticen el respecto de sus derechos civiles y políticos. Una gobernanza transparente y democrática confiere legitimidad al desarrollo y estimula a las organizaciones y empresas a rendir cuentas de sus acciones.

Las transnacionales mineras saben que los Estados de las naciones oprimidas están funcionalizados a sus intereses; saben también que los gobiernos no son problema se pueden convencer, corromper, amedrentar, utilizar o por último derrocar. Solamente hay un obstáculo en su camino, las comunidades afectadas por los proyectos mineros. Por eso uno de los puntos clave de la Iniciativa Global Minera fue justamente buscar alternativas a la oposición cada vez mayor de las poblaciones que directa o indirectamente se ven afectadas por esta actividad.

El proyecto MMSD indicó que las comunidades esperan “quedar en una mejor situación que al inicio del proyecto”, lo cual ya sabemos que es imposible. Tomando las experiencias de otros lugares del mundo las comunidades conocen lo que acarrea la minería a gran escala y es cada vez más difícil lograr fácilmente su aceptación. El MMSD plantea que para obtener la “licencia social para operar” debe haber la participación lo más directamente que sea posible de las comunidades que van a ser afectadas por los proyectos mineros, lo que denominan el principio de subsidiaridad. Inclusive llega a plantearse que “la decisión de que se explote o no una mina en un área determinada debe tomarse a través de un proceso democrático y basarse en un evaluación integrada de los impactos ecológicos, ambientales, económicos y sociales”; dice también que “las empresas deberían actuar como si el consentimiento fuera una exigencia para acceder a las tierras, aun cuando la ley no lo disponga” (parece que las mineras que han acaparado miles de hectáreas en el Ecuador no han leído este libro, habrá que decirles también “lean su propio libro”). Pero cuidado vayamos a creer que esto no es una muestra de preocupación y buena voluntad hacia las comunidades, es únicamente la maniobra para lograr que sean las mismas comunidades las que se echen la soga al cuello. Cuán “democrático” puede ser un proceso en donde las transnacionales imperialistas y las grandes potencias ya toman las decisiones y a nosotros nos toca simplemente “democráticamente” aceptar. Por eso la idea es crear la ilusión de que somos las propias comunidades las que estamos tomando esa decisión para que de esa manera no podamos reclamar a nadie, pues de lo que se trata es de legitimar las imposiciones haciéndolas ver como “libres y democráticamente aceptadas”.

Dice el informe del proyecto MMDS: “… los procesos con actores sociales tienen dos propósitos principales: intentar reunir a la gente adecuada para compartir información y tomar decisiones, y asegurar que exista una responsabilidad compartida en toda decisión que se adopte. Aún cuando el resultado no sea completamente satisfactorio para algún grupo de interés en particular, es probable que lo acepte –o por lo menos no intentará resistirse- si ha participado en un proceso que considera justo y si a logrado al menos uno de sus objetivos.”

Esta estratagema de participación en la toma de decisiones debe ir acompañado, según el recetario del MMDS, de la negociación entre las empresas y el gobierno de la parte que recibirán las comunidades, lo que en la práctica ha significado que los gobiernos saquen beneficios económicos, que jamás llegan a las comunidades, fomentándose la corrupción. Todo esto es parte del plan de ablandamiento que recomienda el MMDS a las mineras.

Continuando con ese plan se recomienda que las empresas aporten al “desarrollo de las comunidades” (sería mejor decir que las compren). Dice en el informe del MMDS:

… para que las comunidades acepten la minería en su entorno inmediato, es necesario que perciban beneficios que vayan más allá de compensaciones por pérdidas y otros impactos…

Por eso las mineras llegan con todo un paquete completo de pequeñas canonjías con las que quieren ganarse la buena voluntad de sus víctimas. Traen “técnicos” y “profesionales” como sociólogos, antropólogos, “hacedores de proyectos”, que son los encargados de convencer a las comunidades de que hay que “sacar ventaja” de las mineras. Los expertos de la migaja quieren hacer aparecer a las mineras como los nuevos mecenas que están dispuestos a dar las “obritas” que el Estado no ha dado y esto debe concretarse en el PLAN DE DESARROLLO SUSTENTABLE DE LA COMUNIDAD (cómo lo minería ayudará a cumplir las metas sociales, ambientales y económicas de la comunidad, según el MMDS), que evidentemente quedará en el papel y solo servirá para justificar los sueldos de los vendedores de fantasías. Lo más lamentable es que a veces convencen a las comunidades dando pequeñeces como camisetas para equipos deportivos o música para festividades. Ni siquiera tienen que invertir en un plato de lentejas, con una lenteja es suficiente.

Otra de las artimañas recomendadas, y que les ha dado buenos resultados, es comprar bienes y servicios en negocios de abastecedores y distribuidores locales. Los beneficiarios de estas compras deslumbrados por la ganancia fácil se convierten en seguida en aliados de las compañías, llegando incluso a servir de fuerza de choque dentro de las comunidades. Las mineras no dudan en ilusionar a muchos incautos ofreciéndoles ser “socios” de la empresa o asegurándoles que tendrán trabajo de por vida, con lo que su principio de “subsidiariedad” no es otra cosa que la corrupta compra de conciencias.

Este método de ablandamiento también se recomienda para los gobiernos locales por ser los que están más cerca de las comunidades y fácilmente pueden ser cooptados por las empresas entregándoles sumas de dinero muy superiores a las que reciben del presupuesto estatal.

Para que toda esta estrategia propuesta por el proyecto MMDS funcione, hace falta la “gobernanza” -recordemos que en todo están apegados a la teoría del desarrollo sustentable que es en donde se acuñó lo de gobernanza-, que requiere algunos mecanismos que permitan la relación empresa-comunidad-Estado, en la perspectiva de impedir o solucionar conflictos. Entre los mecanismos para llegar a ACUERDOS Y CONCENSOS y evitar y/o solucionar los conflictos está el DIALOGO. Dice en el informe del proyecto MMDS:

El tema de la gobernanza se ha recalcado en todo este informe. En el contexto del desarrollo sustentable, no es suficiente hablar de la línea de base triple –la reconciliación de los factores económico, social y ambiental- sin tener alguna idea sobre el modo cómo esto puede ocurrir a través del tiempo en miles de situaciones…

Las decisiones sobre las prioridades y las opciones finales en materia de transacciones sobre diferentes metas, sociales, ambientales y económicas deben ser tomadas en procesos participativos, con todos los actores relevantes, incluyendo a la comunidad afectada, y de acuerdo con el contexto local. Esto requiere procesos adecuados para la participación y el diálogo, así como la capacitación y el acceso adecuado a la información por todos los involucrados.

Las disputas y los conflictos entre comunidades y empresas mineras, gobiernos y otros actores, como también la interior de las comunidades, en gran medida pueden evitarse si las interacciones entre la mina y la comunidad parten por el sentido correcto y se administran adecuadamente.

Es posible que surjan conflictos y tensiones y es preferible que se resuelvan mediante un diálogo abierto entre todos los actores sociales…

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En el marco de la Estrategia Global Minera sería más justo hablar de NEGOCIACIÓN y no de diálogo, pues su objetivo es que haya acuerdos que permitan el desarrollo de los proyectos mineros. Antes de iniciar la actividad minera se sugiere escuchar a las comunidades para conocer cuales son sus temores, expectativas y peticiones, y sobre esta base elaborar el Plan de Desarrollo Sustentable de la Comunidad, es decir, recoger información que ayudará a saber ¿cuánto quieren las comunidades? para que la empresa evalúe cuanto puede pagar y cuánto tiene que mentir. Cuando ya se han establecido los emprendimientos mineros es común que se realicen MESAS DE DIALOGO en las que las comunidades reclaman por los incumplimientos y las empresas tratan de justificarse.

Lo típico cuando hay un conflicto es oír de los funcionarios estatales y representante gubernamentales que la “única vía para la solución del problema es el diálogo”, lo que no dicen es que el diálogo no se hace fuera sino dentro de las relaciones de poder existentes, es decir, que las comunidades y las empresas transnacionales no se sientan a la mesa a dialogar en igualdad de condiciones; las grandes transnacionales se sientan a “dialogar” amparadas en su poder económico, político, apoyadas por el Estado y las leyes internacionales. Las comunidades van al diálogo con la fuerza de la razón y la verdad, por eso siempre llevan las de perder. Las empresas mineras siempre tienen el diálogo en la punta de la lengua, pues es traer a las comunidades a su cancha, donde evidentemente siempre llevan las de ganar.

Como en todos los demás aspectos, lo del diálogo no es más que una farsa para distraer a las comunidades y mostrar una cara “civilizada” de las mineras, cuando permanentemente están utilizando la represión jurídica e inclusive física contra las comunidades. Un ejemplo revelador es lo que sucede en el propio Canadá con los indígenas mohawks de la reserva Tyendinaga, cuyo líder Shawn Brant, fue apresado en mayo de este año por las protestas en contra de una minera de grava, con la que se encontraban “dialogando”. “La razón por la que Brant no está dispuesto a que las negociaciones sigan su curso es que estas pláticas están diseñadas para durar décadas. Y conforme pasa el tiempo, la tierra desaparece. Los bosques son arrasados, las montañas son rajadas, los suburbios se desparraman hacia fuera. Las ineficientes negociaciones no se mantienen firmes y el status quo de por sí es inaceptable. O sea, las negociaciones contribuyen a perder un terreno muy real…

… El electo consejo nativo de Tyendinaga y Ottawa negocian ese asunto desde noviembre pasado. El problema surgió porque mientras las dos partes estaban en pláticas, cada año sacaban en camiones l0 mil cargas de grava recién triturada -cerca de 100 mil toneladas. Mientras negociaban por la tierra, ésta, en sí, desaparecía.

Cuando 150 personas de la reservación tomaron el banco y colocaron la bandera mohawk hasta arriba del montículo de grava, tenían, y siguen teniendo, una sola demanda: revocar la licencia del banco durante el tiempo que continuaran las negociaciones. O como me dijo sucintamente Jason Maracle, de 28 años: “No vas a llevarte la misma tierra de la que estamos hablando”.

…No sorprende que la mina se haya vuelto una poderosa metáfora, una vívida ilustración de las fallas del proceso de negociación y de los problemas de ser paciente. Mientras los expertos hablan, continúan sacando buena tierra con camionetas y metiendo basura tóxica, y sin la acción directa ya no habrá nada de qué hablar.”

Todo esto demuestra que lo que esperan las comunidades y los países pobres de la minería es simplemente inalcanzable, así como lo es que las condiciones de trabajo en las mineras sean dignas, o que las empresas respeten los derechos humanos, o que tengan “un mejor desempeño” ambientalmente hablando, que serían las expectativas señaladas en el informe del MMDS de otros actores como los propios trabajadores de las mineras, los grupos defensores de los derechos humanos o las organizaciones ambientalistas.

En base a todo lo planteado en el informe del proyecto MMDS, Abriendo Brecha, el Consejo Internacional sobre Minería y Metalurgia ICMM, aprobó en mayo del 2003 sus 10 principios y comprometió a sus miembros corporativos a medir su desempeño en términos de desarrollo sustentable a la luz de estos principios. Los miembros corporativos del ICMM son ALCOA, Anglo American, Anglogold Ashanti, BHP Billinton, CVRD, Freeport-McMoRac Copper and Gold, Lonmin, Mitsubishi Materials, Newmont, Nippon Mining and Metals, Río Tinto, Sumitomo Metal Mining, Teca Cominco, Xstrata, Zinifex. Los 10 principios son:

1. Implementar y mantener práctica éticas de negocios y sistemas sólidos de gobierno corporativo.

2. Integrar los temas de desarrollo sustentable al proceso de toma de decisiones de la empresa.

3. Apoyar los derechos humanos fundamentales y el respeto por culturas, costumbres y valores en relación con los empleados y otros grupos afectados por nuestras actividades.

4. Implementar estrategias de gestión de riesgo basadas en información válida y una sólida base científica.

5. Buscar el mejoramiento continuo de nuestro desempeño en salud y seguridad.

6. Buscar el mejoramiento continuo de nuestro desempeño ambiental.

7. Contribuir a la conservación de la biodiversidad y a enfoques integrados de planificación territorial.

8. Facilitar y estimular el diseño, uso, reutilización, reciclaje y disposición responsable de nuestros productos.

9. Contribuir al desarrollo social, económico e institucional de las comunidades situadas en nuestras áreas de operación.

10. Implementar con nuestras partes interesadas mecanismos de información, comunicación y participación que sean efectivos, transparentes y verificables independientemente.

Estos 10 principios resumen todo el descaro de estas transnacionales mineras que no han cambiado absolutamente en nada sus prácticas, salvo que ahora claro tienen el “sello verde”. Pero en lugar de gastar razonamientos para demostrarlo, que sea la realidad la que hable por si sola:

Durante los años 70 y 80 la resistencia a la mina de níquel EXMIBAL situada en el El Estor, Izabal, Guatemala, terminó en varias masacres e incluso el exterminio de comunidades enteras. En la actualidad en San Miguel, Ixtahuacán, San Marcos Guatemala, hace 3 años inició el proyecto minero Marlin, de la compañía Montana Exploradora subsidiaria de la transnacional GOLDCORP, la cual ofreció “el oro y el moro” para poder iniciar la explotación. Ahora después de 3 años según miembros de la Asociación para el Desarrollo Integral de San Miguel (ADISMI) “… todos los daños de los cuales los expertos advirtieron a los habitantes de San Miguel de Ixtahuacán se han realizado: la deforestación, el polvo, la contaminación del agua, pozos secos, la competencia por el agua, y el problema con el almacenamiento de los desechos de la mina.”

Ahora que las paredes, pisos y techos de las viviendas de por lo menos 59 familias están con grietas por las explosiones constantes de la mina, San Miguel ha constatado en la práctica lo falso de de la minería sustentable. Y de que sirven los reclamos que vienen haciendo desde el año pasado, y de qué les sirve ahora el “diálogo” con la empresa, cuando el 10 de enero de este año, después de una reunión un dirigente comunitario fue golpeado por el gerente de la minera mientras los guardias de la empresa amenazaron a otros con armas de fuego. (Estas son las “prácticas éticas de negocios” de las transnacionales. ¿Dónde queda todo el lírico discurso del MMDS, dónde queda la “gobernanza” y el resto de palabrería del desarrollo sustentable?).

La reacción lógica de la comunidad fue el cierre de las vías de acceso a la mina por 13 días. Como represalia al paro Montana logró que se decretaran órdenes de captura por delitos de coacción, amenazas, lesiones leves y lesiones graves contra 7 miembros de la comunidad. Los dirigentes comunitarios están siendo víctimas de una represión selectiva, uno de ellos fue secuestrado por la policía, sacado de su casa y trasladado con los ojos vendados. (Así apoyan las mineras los derechos humanos fundamentales. ¿Dónde queda el “principio de subsidiaridad”, la “participación democrática”, y todas las altisonantes frases del MMSD que pretendía ser un tirón de orejas a los chicos malos del sector de la minería y metalurgia? ¿De qué sirvió toda la farsa del mea culpa de la Iniciativa Global Minera?).

El proyecto Marlin utiliza 250.000 litros de agua por hora, mientras una familia campesina de San Miguel utiliza 30 litros por día, es decir, que lo que la minera usa en 1 hora una familia campesina utilizaría en 22 años. Desde hace un año 6 pozos de los que se abastecían las familias del lugar están secos. A finales del año pasado el italiano Flaviano Blanchini, realizó un estudio en el río Tzalá en Sicapaca, encontrando contaminación por drenaje ácido. El caudal presenta 80 veces más del límite de cobre, 13 veces más el de aluminio y 2.5 el de manganeso. “La salud de los 5 mil pobladores del lugar podría ser afectada. El cobre puede causar mutaciones en el ADN, cirrosis hepática, problemas de la piel, dientes y pelo. El aluminio puede dañar el sistema nervioso central, causar demencia, pérdida de memoria, apatía y temblores severos.” (Esta es una muestra del mejoramiento continuo del desempeño de las mineras en salud, seguridad y ambiental. ¿Dónde queda la responsabilidad ambiental de la empresa?).

La empresa se jacta de haber aportado al municipio de San Miguel de Ixtahuacán el equivalente de 1 millón de dólares estadounidenses desde el 2004. Pero la población, en su mayoría indígenas maya, sieguen en la pobreza y la extremapobreza. Sólo en el 2004 la empresa ganó $ 480 millones. (Así contribuyen las transnacionales mineras al desarrollo de las comunidades. ¿Dónde queda la responsabilidad social de la empresa?).

Y que significa en la práctica eso de “contribuir a la conservación de la biodiversidad y a enfoques integrados de planificación territorial”. La vigencia del Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chileno nos lo muestra: “El Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chileno” firmado por los gobiernos de Carlos Menem y Eduardo Frei (29/12/97) y promovido en los dos países por la Barrick Gold, es el hecho más grave del proceso de enajenación de nuestra minería. Su administración se autonomiza de los dos Estados por cuarenta años, creando una suerte de tercer territorio o país. Ante esto, el “Manifiesto del Cobre”(9) firmado por numerosas personalidades chilenas, denuncia: “Este tratado es un fenómeno inédito en la historia contemporánea. Es el inicio de una gran transformación de la organización territorial del mundo que se superpone a los países y que se corresponde a la globalización actual de la economía mundial. Constituye un paso adicional en el dominio universal del capital sobre la sociedad y sobre la naturaleza. En perspectiva, es la expropiación más grave de las riquezas básicas de nuestro país en toda su historia mundial contemporánea y el despojo a nuestro pueblo más desconocido por la ciudadanía en su conjunto”…

La desmesura del tratado es tal que abarca de norte a sur la cordillera de los Andes y todo el oeste de nuestro país, lindante con Chile. No contiene cláusula alguna que preserve la integridad y la ecología de los parques y reservas naturales, sean provinciales o nacionales. Entre las reservas y parques que entran en el tratado se encuentran: la Reserva Biosfera San Guillermo e Ischigualasto (San Juan) y Talampaya (La Rioja); los parques nacionales Laguna Blanca y Lanín (Neuquén), Nahuel Huapi (Río Negro), Lago Puelo y Los Alerces (Chubut), Perito Moreno (Norte de Santa Cruz); termas Fiambalá (Catamarca), Pismanta (San Juan), y Caviavue (Neuquén); embalses los Nihuiles I, II y III y Valle Grande sobre el río Atuel, Los Reyunos sobre el río Diamante, Agua del Toro, El Sonseado y Copahue, todos en Mendoza.”

¿Y cómo están contribuyendo las mineras al desarrollo sustentable en Argentina?

Cabría preguntarse cuál es el progreso y los beneficios que las corporaciones traen a los pueblos, que son los propietarios del recurso minero. Más allá de un cierto incremento en el comercio y los servicios, la situación de las provincias sigue siendo más o menos la misma de siempre. Basta ver el cuadro de pobreza que hay en San Juan, Catamarca, Salta y La Rioja, las más ricas en minerales del país. El caso más elocuente es el de Catamarca: lejos de haber paliado su miseria y obtener una masa de empleos sustantiva, el 62% de la población es pobre; el 40% está desocupada y la mitad sub-alimentada…

La situación en La Rioja y San Juan no difiere de la de Catamarca: a los pueblos y viviendas que están al pie de las minas más ricas les faltan servicios sanitarios, aguas corrientes no contaminadas, luz eléctrica y buena atención hospitalaria: ¿puede aceptarse que todos los años haya muertos por picadura de escorpión porque no hay vacunas ni siquiera en la capital provincial? ¿Y qué pasa en la riquísima Salta, que además de su minería tiene la segunda cuenca gasífera del país y una rica agricultura de exportación? Sufre altas tasas de desnutrición y enfermedades de la pobreza: chagas, infecciones intestinales, disenterías, colitis, tifus, leishmaniasis, cólera, paludismo. La ciudad de General Mosconi -capital petrolera de la provincia- con 25.000 habitantes, altísima desocupación y una de las temperaturas más altas del país, sólo recibe agua 4 o 5 horas por día y esas aguas están contaminadas por las compañías…

“El “boom minero argentino” también se relaciona con la falta de restricciones para explotar a “cielo abierto” o “tajo abierto” empleando cianuro y mercurio; un sistema extractivo peligroso que se está prohibiendo en muchos países. Es más económico y más perverso: como el mineral no está concentrado en un sitio preciso como en las viejas galerías y se encuentra diseminado en grandes extensiones junto a muchos otros metales, se lo extrae haciendo volar con dinamita la montaña. Como informa un ingeniero de Minera Alumbrera, el yacimiento: “…está diseñado para llegar a procesar 120.000 toneladas de roca útil por día. Esto conlleva a una producción de 2100 toneladas diarias de mineral concentrado, que se diluye en agua, se lo espesa, se le coloca dispersantes y después se lo impulsa por cañerías hasta Tucumán” Las minas amanecen con una cadena de explosiones producidas por decenas de toneladas de dinamita. En el yacimiento de Pascua-Lama, la Barrick Gold emplea diariamente 82 toneladas de explosivos. La voladura de las montañas, además de ahuyentar las especies animales, forma nubes de polvo que quedan suspendidas o son llevadas por los vientos hacia los valles donde se cultiva y están las poblaciones. Ese material pulverizado es una de las mayores fuentes de intoxicación y contaminación ya que lleva importantes volúmenes de minerales liberados por las explosiones -plomo, arsénico, uranio, cromo, zinc, asbesto, mercurio, azufre, cobalto, manganeso – que serán inevitablemente respirados por los trabajadores y habitantes de los valles.

La roca es triturada y se deposita en lagunas artificiales o piletones de varios kilómetros de extensión, para ser decantada mediante el proceso de lixiviación, que consiste en separar el oro de los otros metales con una suerte de sopa química donde el cianuro es el componente principal. Para ello se utiliza el agua de los ríos y arroyos de montaña. Minera la Alumbrera, en Catamarca, utiliza 80 millones de litros de agua fósil al día extraídos a gran profundidad del desierto del Arenal, en Santa María. Son aguas de máxima pureza que la naturaleza necesitó siglos para su formación y se utilizan para producir una suerte de barro metalífero en una región cuyo problema es la falta de agua. El ing. Nievas nos decía en Santa María: “El oeste catamarqueño es una zona semi-desértica, el problema del agua es grave. La Alumbrera no paga nada por ella y está provocando una gran desertificación: los agricultores ya no encuentran agua cuando bombean y deben buscarla más abajo. Con el nuevo proyecto minero de Agua Rica, muy cerca de Alumbrera, piensan sacar una cantidad similar y será la ruina de los pueblos del oeste. Debemos legislar para que no extraigan más las aguas fósiles y sean utilizadas sólo para el consumo humano, dejando la recarga de los acuíferos para los emprendimientos industriales… …El barro que se forma -60% de sólido y un 40 de líquido- es sacado por un “mineraloducto” de 318 Km. hasta Tucumán: se ha roto muchas veces produciendo derrames que contaminaron los ríos de la zona. En Tucumán es semi-secado, se lo carga en trenes de la misma empresa, y lo transportan hasta su propio puerto en San Lorenzo -Rosario- para embarcarlo…”

Las realidades descritas de Guatemala y Argentina se repiten en toda Latinoamérica y son la prueba inapelable de que no ha existido, ni podrá existir una minería sustentable. Pero tomemos el caso de uno de las transnacionales mineras que es parte de los socios corporativos de ICMM, y que, supuestamente, estaría comprometida a cumplir con los 10 principios: minera Yanacocha en Perú de transnacional yanqui NEWMONT.

“En 1993, Cajamarca recibió a Minera Yanacocha con los brazos abiertos. Las promesas de trabajo, canon minero, utilización de tecnologías limpias entusiasmaron a la inmensa mayoría de los cajamarquinos…

Cuando hacia fines de 1993 y a inicios de 1994, los campesinos denunciaron los abusos que los mineros venían cometiendo en los procesos de compras de tierras en la zona del Cerro Quilish y Combayo, las voces para defender los derechos de los campesinos fueron aisladas y vistas con cierta desconfianza. El denominado “boom” minero había embotado las mentes de las autoridades y neutralizado la acción responsable de los partidos políticos y las organizaciones sociales (incluidas ONGs) que asumieron acríticamente que la inversión privada era sinónimo de desarrollo y que la “nueva minería” era una minería ambientalmente “limpia”.

Once años después (septiembre del 2004), (ojo, ya adoptados los 10 principios ), Minera Yanacocha ha experimentado el peor rechazo de la población cajamarquina que, cansada de la soberbia, manipulación y mentiras de la empresa minera, se levantó para defender el Cerro Quilish y cuestionar el conjunto de las relaciones de la empresa minera con la comunidad. La costosa política de imagen institucional minera se vino al suelo como un castillo de naipes. Yanacocha, la empresa que había sido premiada en repetidas oportunidades como modelo de responsabilidad social y empresarial, quedó de pronto ante todo el país sin su máscara: su responsabilidad ambiental y social estaba siendo seriamente cuestionada por miles de ciudadanos cajamarquinos.

Lo peculiar del reclamo ciudadano fue que el cuestionamiento más severo no se dirigió contra la inversión privada, ni contra la minería en general, sino contra la irresponsabilidad ambiental y social de Minera Yanacocha que amenazaba la salud y la vida de los pobladores de las comunidades aledañas. Lo más importante fue que el cuestionamiento más radical y profundo fue planteado desde los más débiles del tejido social: los campesinos, que se sintieron amenazados por el avance descontrolado de las operaciones mineras sobre sus tierras, y sobre la escasez y la falta de garantías sobre la calidad de sus aguas. A esos reclamos, que la oficina de información de Yanacocha denominó reclamos aislados de un “grupo de campesinos borrachos azuzados por ONGs ambientalistas y un cura que les distribuye aguardiente”.”

Con estos interesantes “mecanismos de información, comunicación y participación… efectivos, transparentes y verificables independientemente” que ha implementado la Newmont, la lucha del pueblo cajamarquino ha sido criminalizada y se ha tratado de justificar la represión brutal que ha habido con las protestas en varios sectores del Departamento de Cajamarca hoy el segundo más pobre del Perú.

La primera vez que el rostro duro y fiero de Yanacocha se puso al descubierto en toda su magnitud fue con el derrame de mercurio en las localidades de San Juan, Choropampa y Magdalena (Junio 2000). Allí, en vez de evacuar a la población, como se les recomendó oportunamente en una reunión habida en el Obispado de Cajamarca, los funcionarios optaron por seguir exponiendo a la población al vapor del mercurio, sea porque no estaban conscientes ni preparados para asumir una emergencia de tal magnitud o porque, al final de cuentas, se trataba de campesinos, pobres y despreciables (“borrachos y manipulados”) a los cuales pagarles unos centavos para que recogieran el mercurio, sin accesorio alguno de protección, y pagar magras indemnizaciones resultaba más barato que disponer la evacuación masiva de la población y una cuidadosa limpieza.

La manera en que los funcionarios de la minera tratan a los campesinos de Cajamarca tiene mucho de la mentalidad colonizadora de los gringos, que no pueden disimular su racismo y desprecio a los pueblos de lo que consideran su “patrio trasero” (Latinoamérica), a pesar de que deben guardar las apariencias de “respeto por culturas, costumbres y valores en relación con los empleados y otros grupos afectados por sus actividades”, como lo señala unos de los 10 principios.

Pero sin duda uno de los mecanismos más efectivos utilizados por la minera es la billetera en mano:

El Fondo de Inversión Social Los Andes, prometía dar dinero a cualquier proyecto que presentasen ONGs dispuestas a “portarse bien” con Minera Yanacocha. Las Oficinas de Desarrollo Rural, Comunicaciones y Relaciones de la empresa fueron convertidas en el Santa Claus local, y se dieron abasto suficiente para no perder ocasión alguna para financiar cuanta actividad local se presentase oportuna para redituar publicidad y generar supuestas adhesiones y socios: las fiestas de carnaval; los festivales deportivos, musicales y literarios; el apadrinamiento de fiestas y viajes de promoción; combustible para los vehículos de la policía; la construcción de templos católicos y evangélicos; el regalo de cuadernos, carpetas, castillos de fuegos artificiales, ropa deportiva o whisky a colegios profesionales o instituciones públicas que tuvieran la suerte que los funcionarios mineros calificaran como “aliados estratégicos” o, en el colmo del derroche y la ansiedad, llegaran a regalar una camioneta 4 x 4 para el campeonato de “fulbito cholo” con las comunidades aledañas al Cerro Quilish.

La compara de conciencias acompañada de una cooptación casi total de los medios de comunicación y el uso sistemático de la violencia, es lo que sostiene a esta minera, que fue una de las que estuvo desde el principio de la Iniciativa Global Minera, también dentro del proyecto MMDS y es miembro del Consejo Internacional sobre Minería y Metalurgia.

“… en diciembre del año 2006, el Diario La República publicó los resultados de una investigación periodística que daba cuenta del operativo de inteligencia denominado “Diablo” realizado por las empresas de seguridad privada C&G y FORZA. El operativo de espionaje fue realizado contra líderes ambientalistas y tres sacerdotes católicos de Cajamarca que vienen cuestionando la contaminación y los impactos sociales negativos de las actividades de Minera Yanacocha, la mayor productora de oro de América Latina. Decenas de líderes ambientalistas, y todos los miembros de la ONG GRUFIDES, incluidos sus familiares, fueron reglados durante más de cuatro meses (agosto-noviembre 2006 en que fue descubierto el operativo). Durante este tiempo, el padre Marco Arana y la Dra. Mirtha Vásquez, miembros de GRUFIDES, fueron blanco de amenazas de muerte vía telefónica, sea personalmente o a través de llamadas telefónicas a sus familiares. El operativo se había iniciado días antes del estallido del conflicto de Combayo en el que fue asesinado el líder campesino Isidro Llanos Chevarría por efecto de disparos de fúsil hechos por efectivos de la Policía Nacional del Perú que en su día de franco se hallaban trabajando para la empresa minera Yanacocha, brindando labores de seguridad y actuando junto a los efectivos de la empresa de seguridad FORZA.”

“El día martes 12 de junio de 2007 al promediar las 10 a.m. se produjeron enfrentamientos entre campesinos de la comunidad de Totoracocha, Districto de La Encañada, personal policial y miembros de la empresa FORZA. Los campesinos reclamaban por la falta de pagos de una obra de construcción de agua potable financiada por Minera Yanacocha y ejecutada por una empresa contratista.

Debido a los reclamos campesinos que incluyeron la toma de maquinaria pesada, fueron detenidos 13 campesinos… entre los detenidos figuraban 2 menores de edad y dos ancianos.

Hay múltiples testimonio de campesinos que manifiestan que FORZA y miembros de la policía nacional que trabajan de forma asalariada para Minera Yanacocha ingresaron a sus domicilios e incluso al local de la escuela pública de Totoracocha lanzando bombas lacrimógenas y haciendo disparos de perdigones sin contar para ello con orden judicial alguna…” Algunas bombas y perdigones impactaron en los cuerpos y rostros de los campesinos dejando un saldo de varios heridos. (¡Qué manera tan peculiar tiene la Newmont de “apoyar Derechos Humanos fundamentales”!).

Pero Ecuador también ya ha probado de los 10 principios de la minería sustentable. Resultado de ello son los conflictos mineros en distintos puntos del país a raíz de las protestas contra las concesiones de miles de hectáreas de territorio nacional, entregadas a las transnacionales en forma inconsulta, violando los Art. 86, 88, 272, entre otros, de nuestra Constitución. A partir del año 2003 estas concesiones se han dado dentro del “marco conceptual del desarrollo sustentable”, es decir, aplicando los “principios y prácticas éticas de negocios”, que han incluido pasar por alto algo tan insignificantes para las mineras como informar y consultar a las comunidades que íbamos a ser afectadas. Todo esto con la complicidad de vendepatrias de los gobiernos de turno a los que la inversión extranjera les hará incentivado los bolsillos. ¿Dónde quedaron todas las recomendaciones que llenaron algunas páginas del proyecto MMDS sobre la participación, el principio de subsidiariedad, el consentimiento para acceder a las tierras y todo el resto de verborrea sobre los “procesos democráticos”? Y ¿dónde queda el precepto de “ir más allá de los requisitos exigidos por las leyes y reglamentos del país anfitrión”? A duras penas pueden cumplir con lo establecido por la Ley de Minería, hecha a la medida para facilitar y legalizar la invasión de las transnacionales. En Ecuador han repetido los mismos esquemas de irrespeto a los derechos humanos, constitucionales y civiles, han aplicada la política de la migaja y han ocultado información a las comunidades, como lo hacen en todo el resto del mundo. No han dudado en criminalizar la lucha por la vida y la soberanía y utilizar a la fuerza pública y la ley en contra las comunidades. No han dudado en montar infames campañas de desprestigio contra dirigentes, activistas y todo aquel que se atreva a estar en su contra. Es decir las mismas prácticas coloniales terroristas de siempre escondidas y justificadas por su membrete de “minería sustentable”.

Finalmente es necesario mencionar que en todo este proceso de darse el “sello verde”, las transnacionales mineras han contado con aliados importantes que han sido los garantes de su supuesta conversión en actividad sustentable. Unión Mundial para la Naturaleza, UICN, es la cara verde de las transnacionales mineras. Participó en el proyecto MMDS en el 2002. En el 2005 el Consejo Mundial de Minería y Metalurgia ICMM, aprobó el Suplemento del Sector de Minería y Metales para complementar la Guía 2002 para la Elaboración de Memorias de Sustentabilidad de la Iniciativa Global de Reportes, que sirve supuestamente para verificar en la práctica si se cumplen con los principios del ICMM. En la aprobación de este Suplemento participó la UICN de África del Sur conjuntamente con otras ONGs como Oxfam Internacional, y el Fondo Mundial para la Naturaleza. Otro ejemplo de esta estrecha colaboración son varias publicaciones conjuntas del ICMM con UICN como: “Compensación por biodiversidad”, documento de discusión (2005), elaborado dentro del diálogo UICN-ICMM; “Integrando minería y conservación de la biodiversidad”, estudios de caso de distintas partes del mundo (2004), UICN-ICMM.

También las mineras han estado trabajando muy de cerca con Naciones Unidas, en especial con sus programas para el Desarrollo y el Medio Ambiente. En la conferencia con que culminó la Iniciativa Global Minera desarrollada en Toronto en el 2002, estuvo presente el representante de la ONU. “En un mensaje ante los asistentes a la conferencia, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, describió la conferencia como un importante intento para “poner en marcha una coalición sin precedentes orientada hacia el cambio”.” ICMM y Naciones Unidas desarrollaron el sitio web http://www.Goodpracticemining.org, (buenas prácticas mineras), conjuntamente con el Ministerio para el Desarrollo Internacional del Reino Unido y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

2. DIALOGO NACIONAL MINERO: UNA PROPUESTA INDECENTE

Los conflictos de las transnacionales mineras con las comunidades tienen una larga historia en el Ecuador. Sin embargo el año pasado se suscitaron varios hechos que conmocionaron al país, las protestas contra las transnacionales en Imbabura, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Azuay, hacían ver el descontento de las comunidades y reclamaban una acción urgente de parte del Gobierno. Frente a los graves hechos suscitados en diciembre del 2006 en El Pangui (Zamora Chinchipe) y en Intag (Imbabura), el gobierno de Alfredo Palacio, suspende las actividades de las mineras Corriente Resources (Ecuacorriente) y Ascendant Copper. Sin embargo las mineras continúan acosando a la población, tratando de reanudar sus trabajos, sembrando el terror y la intranquilidad a pesar de la suspensión.

Esto coincide con el cambio de Gobierno y las expectativas que generaba el discurso de “recuperación de la Patria” que manejó en su campaña Rafael Correa, quien, ya como Presidente electo, llegó el 5 de enero de 2007 a Yanzatza y Gualaquiza, y allí, frente a la población de Zamora y Morona que manifestaron su rechazo a las transnacionales mineras, ofreció que al posesionarse iniciaría inmediatamente un proceso de revisión de las concesiones mineras.

A fines de enero de 2007 se realiza el Primer Encuentro de Pueblos por la Vida en la Ciudad de Cuenca y se conforma la COORDINADORA NACIONAL POR LA DEFENSA DE LA VIDA Y LA SOBERANÍA. El Ministro de Energía y Minas, Alberto Acosta, dirige una carta a los asistentes al Encuentro, en donde se da a entender la intención de convertir al sector minero en un importante motor de desarrollo para el país y se propone un diálogo para resolver los conflictos generados con las mineras. Se le responde en los siguientes términos:

“Los asistentes al Encuentro de los Pueblos por la Vida, reunidos en Sig sig, Cuenca y Gualaquiza desde el 24 al 27 de enero de los presentes… manifestamos nuestra profunda preocupación con los términos con los que se refiere al papel que pretende dar a la minería en el país. Acaso, el fin de la época pospetrolera, significa desde la visión del nuevo gobierno, el inicio de la era minera?

… En relación a su propuesta de diálogo nacional, consideramos que ésta sólo podrá llevarse a cabo si partimos de algunas condiciones básicas:

a) el país deberá entrar en una moratoria inmediata en la entrega de nuevas concesiones mineras.

b) el país deberá salvaguardar su patrimonio natural, así como la seguridad de su población, motivo por el cual, la actividad minera a gran escala deberá suspenderse, así como todos los mecanismos de extorsión, chantaje, utilizados por éstas contra las poblaciones locales.

c) proponemos que el dialogo nacional desemboque en una propuesta de cambio constitucional, a partir de la cual se pueda dar prioridad a la vida y la soberanía, antes que a la venta y destrucción de nuestros recursos.

De manera inmediata demandamos la ratificación de la suspensión de la minería a gran escala en las provincias de Morona Santiago, Zamora Chinchipe e Imbabura, así como medidas para detener toda forma de presión, chantaje o amenaza de parte de las empresas transnacionales que buscan dividir a las comunidades afectadas.”

El 1 de febrero, se realiza la primera reunión con el Ministro de Energía y Minas, en Cuenca, donde se le da a conocer los conflictos en Imbabura, Azuay, Morona Santiago y Zamora y la conformación de la Coordinadora Nacional. El Ministro menciona que se iniciaría una revisión jurídica, pero que no es posible suspender las actividades e insiste en el DIALOGO. La Coordinadora Nacional ratifica su posición de que como mínimo se suspendan las actividades de las transnacionales mineras en todo el país para iniciar un proceso de diálogo entre el gobierno y las comunidades, ya que con las mineras no hay nada que dialogar, lo que se pide es su salida inmediata.

El Ministerio de Energía y Minas continúa empeñado en realizar el diálogo nacional y para ello emplea un Consultor peruano para que evalúe la situación de los conflictos socioambientales mineros y la factibilidad de abrir un proceso de diálogo en el sector. El consultor peruano es contratado por el PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO, organización que como ya sabemos, ha venido trabajando con las mineras en toda la Iniciativa Global Minera. En el informe presentado por Iván Ormachea Choque, se dice:

“La nueva administración del Presidente Correa está interesada actualmente en llevar a cabo un proyecto que incluye a la minería como una actividad que aporte al desarrollo sostenible del país, siempre y cuando se ejecute respetando el medio ambiente y la equidad social.

Últimamente, el gobierno ecuatoriano ha pensado que a través de la convocatoria a un Diálogo Nacional Minero –en el que participen diversos actores de la sociedad civil, del gremio de la minería y de instituciones del Estado- se podría generar consensos sobre el tema minero y su contribución al desarrollo sostenible.” (¿Les parece conocido este discursito? Ya no estamos en el punto sobre el proyecto MMSD, pero como se ve el imperialismo globaliza hasta los discursos).

Entre las actividades realizadas por el consultor peruano se informa de una reunión de trabajo con PLASA y ZDF – DED en la cual se le entrega a Ormachea “una propuesta escrita en cuanto a cómo podría estar estructurado el diálogo nacional minero”. Pero ¿cómo así estos organismos ya tenía una propuesta? Posteriormente el consultor se entrevista con el coordinador de PLASA y señala del interés de PLASA “en participar en un rol de facilitador” en el proceso de diálogo.

Empecemos por aclarar que es el ZDF-DED porque nos interesa más concentrarnos en PLASA. ZDF es un programa del DED denominado Servicio Civil para la Paz, y el DED es una empresa alemana que envía personal técnico para que “asesore” a organismos no gubernamentales, en otras palabras, son parte de la “ayuda humanitaria” del imperialismo alemán.

PLASA son las siglas de PLATAFORMA DE ACUERDOS SOCIOAMBIENTALES. En su página Web encontramos la siguiente información:

“La Plataforma de Acuerdos Socio-Ambientales (PLASA), se constituye en el año 2001 como un espacio de encuentro entre diversas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales; interesadas en facilitar la construcción de consensos para la conservación y el manejo sostenible y equitativo de los recursos naturales.”

Son miembros de PLASA:

Asociación Latinoamericana de Desarrollo Alternativo, ALDEA

ALTROPICO

Fundación Ambiental Amazanga

AMBIENTE Y SOCIEDAD (que coordinó en Ecuador el proyecto MMDS)

Universidad Particular de Loja: Centro de Análisis y Resolución de Conflictos

Fundación Ecológica Arco Iris, FAI

Audiovisuales Don Bosco

Coordinadora Ecuatoriana de Agroecología, CEA

Centro Ecuatoriano de Derecho Ambiental, CEDA

Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer, CEPAM

Centro sobre Derecho y Sociedad, CIDES

COMUNIDEC, fundación de desarrollo

Corporación para el Desarrollo de la Producción y el Medio Ambiente (IFA)

CONSERVACIÓN INTERNACIONAL (uno de los patrocinadores no comerciales del proyecto MMDS)

Fundación Ecociencia

Corporación Ecolex

Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO

FUNDACIÓN FUTURO LATINOAMERICANO (otras de las que coordinó el proyecto MMDS en Ecuador)

Fundación Servicio Ecuatoriano para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FDS)

Instituto de Estudios Ecuatorianos (IEE)

PROGRAMA DE PEQUEÑAS DONACIONES DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (PPD/UNDP)

Según el listado anterior, resulta que varios de los miembros de PLASA estuvieron directamente vinculados a la Iniciativa Global Minera y específicamente al Proyecto MMDS. ¿Qué “coincidencia”? Ahora se entiende por qué PLASA ya tenía una “propuesta” sobre el diálogo minero.

Pero otra “coincidencia” aún más reveladora, es que el entonces Viceministro de Minería, Jorge Jurado, estuvo, y posiblemente siga estando, vinculado a la Fundación Ambiente y Sociedad. Esto nos va aclarando el panorama sobre el famoso DIALOGO NACIONAL MINERO.

La Coordinadora Nacional conoció y analizó el informe realizado por el consultor peruano, en donde también se hace referencia a su posición:

“Es altamente probable que los grupos ecologistas y defensores del medio ambiente y la vida como Acción Ecológica, la Coordinadora Nacional de Defensa de la Vida y la Soberanía, sus integrantes al igual que otras organizaciones locales similares no participen en el proceso de diálogo a menos que el Estado acepte sus condiciones.”

En el documento se señalan varias cosas que hicieron ver las reales intenciones de este proceso, que por supuesto fue tratar de sentar a la mesa de negociación a las empresas y las comunidades. Y para ello se recomendaron varias alternativas dentro de una propuesta metodológica hecha por el mismo consultor, y donde se insiste en la necesidad de generar confianza entre las partes para avanzar en este proceso.

“… se recomienda no vincular este proceso de diálogo como fuente exclusiva de generación de políticas y lineamientos, más bien debe estar orientado a la generación de confianza entre los diversos actores.”

Se recomienda incluso “algunos gestos” o accione para generar confianza en el proceso de diálogo, para ello el Ministerio de Energía y Minas podría por ejemplo “tomar decisiones muy claras sobre actor ilegales realizados por funcionarios de otras administraciones, solicitar a las empresas extractivas que cuente con servicios de seguridad exclusivamente privados, y que el Estado gradualmente asegure una mayor presencia de los diferentes servicios esenciales en las zonas de actividad minera.” Estas recomendaciones fueron seguidas al pie de la letra y por ello se buscó la manera de ratificar las suspensiones de las empresas Ascendant Copper y Corriente con el fin de ganarse la confianza de las comunidades afectadas por estos dos proyectos mineros.

Mientras el Ministerio de Energía y Minas se empeñaba en la preparación del DIALOGO NACIONAL MINERO, la Coordinadora Nacional realizaba varias acciones de protesta en todo el país en exigencia de la anulación de las concesiones mineras por ser inconstitucionales (26 de febrero marcha contra las mineras en Cuenca, 22 de marzo marcha en Quito). El 26 de marzo se le entrega directamente al Presidente Rafael Correa las demandas de la Coordinadora Nacional y este se compromete formal y públicamente a iniciar auditorias exhaustivas a los proyectos mineros y de las hidroeléctricas privas y transnacionales que están generando conflictos en distintas provincias.

Estos ofrecimientos no prosperaron y más bien el 10 de abril en Portovelo, el Ministro Alberto Acosta inaugura el DIALOGO NACIONAL MINERO.

La Coordinadora Nacional luego de conocer y analizar el informe presentado por el consultor peruano y frente a la falta de decisión política del gobierno de dar pasos en firme para la anulación de las concesiones mineras, rechaza públicamente su intención de llevar a las comunidades a negociar con las empresas. En el documento resultado de la Asamblea de Delegados del 10 de abril, manifiesta:

“A la propuesta hecha por el Gobierno, presentada públicamente por el Ministro Acosta, la Coordinadora Nacional hace los siguientes cuestionamientos:

1. En la actual situación de invasión por parte de las empresas mineras transnacionales, cuando se ha festinado el territorio nacional, ¿cómo se pretende sentar en una mesa de diálogo a los invasores e invadidos?

2. Cada día se siguen entregando nuevas concesiones.

3. Las concesiones son inconsultas con lo que nuestros derechos constitucionales han sido sistemáticamente violados en cuanto a la aplicación del los artículos 86, 88 y 272 de la Constitución Política de la República.

4. No se nos ha dado a conocer nada a cerca de la revisión jurídica que se dijo se realizaba por parte del Ministerio de Energía y Minas.

5. Las empresas siguen en sus actividades ganando terreno a través del engaño y chantaje a las comunidades.

6. No se han aclarado los casos de violaciones de derechos humanos en Intag y El Pangui.

7. Continúa la persecución a líderes a través de juicios, campañas de amedrentamiento y desprestigio.

8. Continúa la campaña millonaria de desinformación de la Cámara de Minería en los medios de comunicación.

9. Nuestras demandas no han sido acogidas a pesar de conocerse la situación de riesgo que se vive en las comunidades afectadas por los megaproyectos mineros.

10. La convocatoria al DIALOGO ya fue hecha pública sin que las comunidades estén debidamente informadas sobre los objetivos y mecanismos, por lo que este proceso no fue participativo y no estaría respondiendo a las exigencias de las comunidades.

11. El diálogo minero está siendo promovido por ciertos sectores interesados en sentar en una mesa a las comunidades y a las empresas, para llegar a una negociación, que implicaría que las comunidades renuncien a sus derechos y permitirían una minería “sustentable y socialmente responsable”, lo cual sorprendentemente concuerda con el slogan de la campaña mediática de la CAMARA DE MINERIA DEL ECUADOR.”

En Cuenca el 17 de mayo varias delegaciones de comunidades del Azuay y Morona Santiago, se toman las instalaciones del Centro de Reconversión Económica, CREA, con el fin de impedir el inicio del diálogo minero y para ratificar la posición de la Coordinadora Nacional de que “la vida y la soberanía no son negociables”.

El Ministerio de Energía y Minas hace un despliegue publicitario del éxito del diálogo minero a través de los medios de comunicación, mientras las protestas de la Coordinadora Nacional van subiendo de tono.

El 5 de junio se inicia el Levantamiento Nacional contra las mineras. Los dos cierres de vías realizados del 5 al 8 de junio y del 26 al 29 de junio, ponen en jaque al gobierno nacional, el cual responde reprimiendo brutalmente a las comunidades en protesta. A partir de allí el gobierno se está viendo obligado a hacer pública su posición sobre la minería, aunque con las debidas reservas ya que hay votos en juego. Respecto a esto es elocuente lo que se dice en el documento “El ABC de la minería en Ecuador”, realizado por el ex Ministro Acosta y el ex Viceministro Jurado, unos días antes de su renuncia:

“… el gobierno de ciudadano presidente Rafael Correa considera que el sector minero puede ser –bajo ciertos condicionamientos- una fuente importante de recursos para el desarrollo de la nación, una palanca para la generación de empleo un factor para el desarrollo local y regional equilibrado, una fuente de equilibrio de la balanza comercial de productos minerales…

“Para ello es necesario que existan escenarios previsibles para la inversión; que las comunidades puedan percibir en base a certezas, que la minería trae armonía, progreso, trabajo, mejoramiento de la calidad de vida; que el desarrollo minero implique el crecimiento sustentable de las zonas donde se hacen inversiones, donde el respeto a la vida humana y la naturaleza sea su centro.”

Dicen en este documento que la población está desinformada y que intentan cubrir ese vació en el convencimiento de que “… una población informada es la única garantía para que sus decisiones puedan ser respetadas y su poder de negociación con el Estado central, los gobiernos locales, los concesionarios mineros y sus técnicos y consultores se incremente.”

Ni las mineras podrían haberlo dicho mejor. Pero como todo tiene su razón de ser en la vida, no es nada raro que este “ABC” hecho en Ecuador repita literalmente mucho de lo del MMDS, (como lo referente al Plan de Desarrollo Sustentable de la Comunidad), ya que quien estuvo asesorando al Ministerio fue, nada más y nada menos que, FABIAN SANDOVAL MOREANO, el mismo que formó parte como coordinador del equipo de trabajo del proyecto MMDS en Ecuador. ¿Otra “coincidencia”?

En este documento también se manifiestan que “no se pueden extinguir las concesiones mineras ni por daños ambientales, ni por afectaciones sociales”, únicamente por cumplimiento del plazo de la concesión (30 años), reducción o renuncia de la concesión minera o por la falta de pago de las patentes de conservación o producción. Esto significaría que estamos entregados inevitablemente al fatal destino que nos quieren dar las transnacionales mineras y el ex Ministro debe creer esto pues emitió un decreto dándoles a las mineras 180 días de plazo para que cumplan con el requisito de la consulta previa, y asunto solucionado.

Todo el discurso de la “patria altiva y soberana”, y toda la campaña publicitaria de que “la patria ya es de todos”, está quedándose corta frente a las imposiciones imperialistas. Lo más grave es que el gobierno está viendo en las transnacionales mineras “una fuente importante de recursos” para financiarse. Esto lo demuestra las reformas a la Ley de Minería, de las que tanto hablan, y que irían en el sentido de restablecer el régimen de regalías (no menos del 5% y no más del 30% han dicho), para que se pague al Estado un porcentaje de los minerales producidos, aumentar el valor de las patentes, incrementar los ingresos para que lleguen a Consejos Provinciales, Municipios y Universidades conforme manda la Ley. En definitiva se plantean solo “reformas” pero en ningún momento se plantea la posibilidad de no aceptar esta nueva imposición imperialista de convertirnos en un país minero. Entonces ¿será que es nuestro “destino inevitable”?, o el gobierno también tiene interés en que se desarrollen los proyectos mineros aunque sea a costa de la vida de las miles de familias que serán afectadas en todo el país.

El nuevo Ministro del recién creado Ministerio de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga, ha dicho entre otras cosas que:

“En materia minera… la meta es trabajar para lograr la terminación de los conflictos y establecer condiciones de mejor gobernabilidad en las zonas. Además, elaborar un proyecto de ley que permita que el Estado retome un mejor control sobre la industria minera.

El Ministro explicó que el problema es que, con la legislación actual, el beneficio para el país es nulo, por lo tanto es necesario hacer un debate sobre cómo el Estado puede retomar una posición de control eficaz de esa industria y trabajar en una nueva ley de minería en la que se establezcan mejores condiciones de participación del Estado.”

“vamos a tratar de crear un espacio de concertación y dialogo con los actores” para buscar las soluciones que permitan pacificar los espacios de desarrollo de la actividad minera, realizar todos los esfuerzos por crear condiciones contractuales que mejoren los contratos en relación con los beneficios para el estado ecuatoriano, en donde “en realidad la participación del estado es casi nula”, agregó.

“… añadió que revisará las concesiones que en materia minera se han hecho, vamos a ver su legalidad, su transparencia su eficacia en términos de los intereses del estado, garantizando a las partes que este proceso va a ser un proceso absolutamente transparente y de aplicación de la ley.”

Creo que es claro que el nuevo Ministro impulsará la actividad minera en el país. Recordemos que Galo Chiriboga, fue Presidente de PETROECUADOR en el Gobierno anterior de Alfredo Palacio, y entre otras cosas impulsó la licitación de los campos marginales con el objetivo de entregar más territorio ecuatoriano a las transnacionales petroleras. Es por eso que la Cámara de Minería vio con buenos ojos esta designación. “Es positivo, como también es positiva la entrada del nuevo ministro que demuestra ser un hombre abierto al diálogo con la industria”, señaló César Espinosa, presidente de la Cámara de Minería del Ecuador.”

Y el reemplazo de Jurado tampoco tiene buenas recomendaciones. Luego de que en Morona Santiago se diera un proceso de lucha de más de 3 meses en contra de la Segunda Etapa del proyecto hidroeléctrico Hidroabanico que pretendía abastecer a la minera Corriente Resources en Zamora a través del Tendido de la Muerte, y contra las mineras; después de una semana de paralización en toda la provincia y de los desalojos de los campamentos mineros en Limón y San Juan Bosco, el Presidente Alfredo Palacios envía a su Ministro de Trabajo, José Serrano, como su delegado, dándole todas las atribuciones para que resuelva el problema. El 11 de noviembre en la ciudad de Macas se firma una Acta-Compromiso por la cual el Gobierno suspendió en forma inmediata y definitiva la Segunda Etapa de Hidroabanico, ordenando el retiro de las maquinarias, y suspendiendo igualmente los trabajos del Tendido del Muerte, así como la actividad de todas las mineras, incluida Corriente Resources tanto en Morona como en Zamora. Luego de esto la empresa Hidroabanico se dedica a realizar una campaña de hostigamiento a la comunidad de Jimbitono e inicia la compra de conciencias bajo la forma de supuestas “indemnizaciones” a los finqueros. En esta sucia tarea le apoya el Municipio de Macas, consiguiendo en forma clandestina y sin que lo sepa la comunidad, firmar un documento con uno de los dirigentes, en donde se decía que habían llegado a un acuerdo y que Jimbitono aceptaba el reinicio de la construcción de la Segunda Etapa. Este documento que únicamente contaba con la firma de Geovany Hernández como Presidente de la Junta Pro Mejoras de Jimbitono, con la firma del Alcalde de Macas y de los representantes de Hidroabanico, es llevada a Quito donde el Ministro de Trabajo, José Serrano y el Ministro de Energía y Minas, ponen sus firmas avalando la traición cometida no solo contra la comunidad de Jimbitono sino contra la provincia de Morona Santiago. ¿Qué credibilidad puede tener alguien que da su firma en nombre del Presidente de la República y luego se retracta de la manera más cobarde, legitimando la corrupta actuación de una empresa que fue rechazada no solo por Morona Santiago, sino también por Zamora Chinchipe?

Y habrá que estar muy atentos a sus “asesores”.

3.1. LAS OSCURAS CONEXIONES

La posición que cada vez más claramente va adoptando el gobierno de Rafael Correa parece no ser gratuita. Ya señalamos que el propio ex Viceministro de Energía y Minas, Jorge Jurado, ha estado vinculado a la Fundación Ambiente y Sociedad, que fue parte del proyecto Minería Minerales y Desarrollo Sustentable MMDS, donde Fabián Sandoval fue el coordinador del equipo de trabajo en Ecuador. Y también pertenece a Ambiente y Sociedad, Jorge Albán, Viceministro de Energía, que estuvo encargado del Ministerio luego de que renunció Alberto Acosta y que, por otro lado, es hermano de la Ministra de Ambiente, Ana Albán.

Tanto Jurado como Albán han realizado varias investigaciones como parte de la Fundación Ambiente y Sociedad y justamente hay un estudio ejecutado dentro del Proyecto Páramo Andino, llamado Conservación de la Biodiversidad del Páramo en los Andes del Norte y Centrales, en el cual se analizan los casos de varias empresas mineras, entre ellas IMC y IAMGOLD. En el documento de Ambiente y Sociedad que lleva el título de PRÁCTICAS DE MINERÍA CON BAJO IMPACTO EN LOS PARAMOS ANDINOS, se determina con respecto a la compañía IMC que se encuentra en Molleturo:

Los estudio geoambientales para la fase de factibilidad del proyecto Río Blanco que realiza IMC en el sur del Ecuador, permite concluir que es factible identificar labores mineras con reducido impacto en el ecosistema páramo en el marco de políticas que privilegian la responsabilidad social y ambiental empresarial”.

Y con respecto a Iamgold señalan:

“Al ser política de la empresa IAMGOLD ECUADOR S.A. y de conformidad con lo establecido tanto en la Constitución Política de la República del Ecuador, la Ley de Minería, el Reglamento Ambiental para Actividades Mineras y el Art. 16 del acuerdo 403 del 13 de diciembre del 2002, se realizó el Taller de Información, Difusión y Participación Ciudadana del EIA del área Mozo, el 29 de Mayo de 2003, en la casa comunal de Cochapata…

En el mes de agosto de 2004 tuvo lugar una nueva Consulta Pública para conocer los resultados de la Auditoria Ambiental realizada por la compañía…”

Por todo esto concluyen que el desempeño de Iamgold en cuanto a la relación con la comunidad “incluye a las partes interesadas en un proceso de consulta y difusión de doble vía”; “asegura que todas las partes puedan participar en las consultas en la mejor medida posible”; “ofrece a todas las partes interesadas información clara y accesible sobre el proyecto”. (Tan “clara y accesible” que las comunidades ni siquiera sabían cuantas hectáreas mismo estaban concesionadas).

En definitiva, según este estudio de Ambiente y Sociedad, con los ejemplos de IMC y IAMGOLD, se demostraría que es posible hacer minería en los páramos andinos, sin afectar el ecosistema, preservando las fuentes de agua y contribuyendo al desarrollo de las comunidades. (Y claro ¿qué no es posible desde que la minería se autoproclamó sustentable?). Cuando el señor Jurado se reunió con las comunidades, en especial de Victoria del Porte y Molleturo, jamás habló de este proyecto que él debe conocer muy bien, en el cual se le hecha flores a IMC y IAMGOLD.

Pero volvamos a recapitular, para que quede claro que si la Coordinadora Nacional rechazó el Diálogo Minero, es porque tenía razones de sobra. Jurado ha estado ligado a la Fundación Ambiente y Sociedad, la cual coordinó el proyecto Minerales Minería y Desarrollo Sustentable en Ecuador. Ambiente y Sociedad a su vez es miembros de PLASA que presentó una propuesta de cómo hacer el diálogo y se ofreció para realizar la facilitación. Entonces no cabe duda de que el Diálogo Minero se enmarca dentro de la estrategia global minera para apaciguar los conflictos y tratar de conseguir la “licencia social” para el inicio de la fase de explotación de los megaproyectos en Ecuador.

Pero hay otra “coincidencia” que no debemos pasar por alto para que no nos sorprenda la posición del gobierno frente al conflicto minero. La Ministra de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, María Fernanda Espinoza, quién además es hermana de César Espinoza, Vicepresidente de la Cámara de Minería del Ecuador, era la Directora Regional de UICN – UNION MUNDIAL PARA LA NATURALEZA, que ya hemos visto la estrecha ligazón que tiene con las grandes transnacionales mineras. Recordemos que UICN fue uno de los patrocinadores no comerciales del proyecto MMDS y está trabajando permanentemente con las mineras. Además la hoja de vida de la Ministra es bastante reveladora.

  •  Durante su trabajo de investigación en la Amazonía, obtuvo becas de la Asociación de Estudios Latinoamericanos de la Fundación Ford (transnacional estadounidense de la industria automovilística), de la Sociedad Internacional de Mujeres Geógrafas, y la Fundación Rockefeller (otro de los patrocinadores no comerciales del proyecto MMDS), así como reconocimientos de la GTZ y Fundación Natura de Quito por sus investigaciones.
  •  Tiene 10 años de experiencia en negociaciones internacionales sobre desarrollo sostenible. Ha participado en las negociaciones sobre Propiedad Intelectual y Conocimiento Tradicional en la OMPI y la OMC. . Ha asesorado a la CAN y colaborado con la OTCA en temas de dirección estratégica y desarrollo sostenible.
  •  Además ha colaborado con varias instituciones y organizaciones, tales como el Banco Interamericano de Desarrollo BID, la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ), WWF, el Foro Intergubernamental de Naciones Unidas sobre Bosques, la Comisión para Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, el Tratado de Cooperación Amazónica, UNICEF, la Comunidad Europea, la Confederación de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y algunas instituciones del Ecuador.

Es decir, nuestra Ministra cumple el perfil adecuado a los intereses de las transnacionales imperialistas, en su nueva versión “verde”, “sostenible” y “sustentable”.

Finalmente solo para ilustrar las “oscuras conexiones”, ya no sólo del gobierno, sino directamente del Estado ecuatoriano con las transnacionales mineras, transcribimos un artículo aparecido en diario El Mercurio de Cuenca, titulado “Nueva empresa minera”:

“Condormining Corporation C.A. hizo el anuncio de su constitución y el inicio de sus operaciones dentro del Ecuador.

Los mayores accionistas son el Holdingdine S.A., grupo empresarial propiedad de la Dirección de Industrias del Ejército (DINE) y la compañía canadiense Goldmarca Limited, que ha venido operando en Ecuador por medio de Goldmarca desde el 2003.

Esta empresa impulsa el desarrollo de proyecto “Cóndor” en las áreas mineras concesionadas a DINE en Zamora Chinchipe.”

Los que supuestamente deben cuidar la soberanía nacional en la Cordillera del Cóndor, están de socios de las transnacionales canadienses. Por eso no dudaron en defender a Corriente Resources (Ecuacorriente), enfilando sus fusiles contra el pueblo shuar y mestizo en diciembre del año pasado en El Quimi, y cometiendo bárbaras violaciones a los derechos humanos que se mantienen en la impunidad.

4. DIALOGO POR LA VIDA, hacia un Ecuador libre de minería a gran escala.

La Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía es la coalición de comunidades y organizaciones afectadas por los megaproyectos de las transnacionales mineras en varias provincias del Ecuador. Algunas comunidades vienen desarrollando procesos de resistencia hace años, como es el caso de Intag, por ejemplo, en donde desde hace más de 13 años la población ha logrado impedir que ingresen las mineras; otros procesos son más recientes, y están comunidades que inician la lucha, a las que les sirve de mucho la experiencia que se va acumulando.

La Coordinadora Nacional está unificada bajo la consigna ¡POR UN ECUADOR LIBRE DE MINERIA A GRAN ESCALA!, y en su primera declaratoria del 26 de enero de 2007 estableció que “la vida y la soberanía no son negociables”. Es por ello que siempre ha mantenido una posición firme frente a las maniobras del gobierno de inducir a las comunidades a la negociación a través del Diálogo Minero.

Desde el 26 de enero se han venido desarrollando varias actividades que han confluido en el Levantamiento Nacional iniciado el 5 de junio. Este Levantamiento está concebido como una serie de acciones que permanentemente movilicen a las comunidades hasta alcanzar los puntos de la plataforma de lucha:

1. La salida inmediata de las mineras de nuestras comunidades.

2. Que mediante decreto ejecutivo se deje sin valor las concesiones mineras en aplicación del Art. 272, por haber violado el artículo 86 y 88 de la Constitución y se declare a Ecuador PAIS LIBRE DE MINERÍA A GRAN ESCALA.

3. Desmilitarización y retiro de paramilitares y grupos armados de las zonas en conflicto.

4. Que se investigue y se sancione la violación de los derechos humanos cometidos por empresas mineras transnacionales.

5. Poner fin a la criminalización de las luchas sociales y ambientales que se expresa en los juicios y procesos “legales” en contra de los dirigentes y organizaciones que resisten contra las empresas extractivas.

6. Que se sancione mediante la Ley de Defensa del Consumidor por la propaganda engañosa y mal intencionada de la Cámara de Minería del Ecuador.

7. Que se garantice la libertad de opinión de las comunidades afectadas por las mineras.

8. Que el gobierno nacional demande a las empresas mineras por daños y prejuicios.

9. Que se garantice la integridad física y no se tome represalias de ningún tipo contra los participantes en el Levantamiento Nacional.

El Levantamiento Nacional continuará hasta que se alcancen estos objetivos, y esto no se logrará a corto plazo. De ahí que debemos mirar el mediano y largo plazo.

Tener una posición clara frente al problema que se enfrenta es muy importante para no desviarnos del camino. Un Ecuador libre de minería a gran escala, eso es lo que buscamos. Esto no es lo mismo que minería “bajo ciertas condiciones”, o “solo cierto tipo de minería”, o una “minería estatal o mixta y no solo privada”, o una minería “como en Chile”, o decir que las “comunidades sean las que hagan la minería”.Como dice la sabiduría popular “no es lo mismo Chana que Juana” aunque suene bastante parecido. La posición de la Coordinadora Nacional es decir NO A LA MINERÍA A GRAN ESCALA por las graves consecuencias sociales y ambientales que traerá no solo para la generación presente sino para las futuras y porque es una nueva imposición imperialista y a toda imposición imperialista hay que decir NO. Solo así comenzaremos a cambiar la historia como cuando se dijo NO al TLC, aunque según los vendepatria del grupillos de millonarios que dominan en este país, si no se firmaba el TLC iba a acabarse el mundo.

Si las transnacionales mineras están decididas a convertir a nuestro país en su cantera y que tienen trazada toda una estrategia global, en la que peligrosamente se va enmarcando el gobierno de Rafael Correa, es urgente abrir un espacio de debate, discusión y toma de decisiones, que nos permita establecer con mayor precisión cómo vamos a actuar para salvaguardar nuestro futuro y el de las generaciones venideras.

¿POR QUÉ UN DIALOGO POR LA VIDA?

En este sistema capitalista-imperialista como no puede ser de otra manera la democracia es “democracia para las transnacionales imperialistas y dictadura para los pueblos”, “democracia para los poderosos y dictadura para los que no tienen poder”, “democracia para los dueños y concentradores de la riqueza y dictadura para los desposeídos y empobrecidos”. Y dentro de esta relación de dominación el “diálogo” entre los opresores y los oprimidos será la expresión de esa democracia.

En el caso del dialogo minero este ha sido planteado sobre la base de una imposición imperialista, es decir, aceptando las miles de hectáreas concesionadas en el país, aceptando que Ecuador será un país minero cuando se acabe el petróleo, aceptando la invasión de las transnacionales en nuestro territorio. Entonces van a dialogar los invasores y los invadidos, “democráticamente”, van a conversar para ponerse de acuerdo en “cómo hacer la minería”. Como bien ponía un ejemplo un compañero de Argentina, van a sentarse a dialogar el “violador y su víctima”. ¿Qué se espera de este “diálogo”? Establecer las condiciones para que a la víctima no le duela tanto, buscando la compasión del violador para que sea más “amigable”. Esto no puede llamarse diálogo.

El diálogo para que sea verdaderamente democrático tiene que darse entre iguales, es decir, entre quienes estamos en las mismas condiciones, entre los que somos y seremos los afectados por esta imposición imperialista. De ninguna manera con los invasores, usurpadores de nuestra riqueza o con sus representes, corifeos y felipillos. Solo así los resultados de ese diálogo favorecerán a nuestros intereses, a nuestros objetivos y no a los de nuestros enemigos.

Las mineras transnacionales y las comunidades tienen intereses irreconciliables. Las mineras quieren saquear nuestras riquezas, llevarse nuestros minerales para ganar millones de dólares y seguir explotando hasta el agotamiento nuestros recursos. Las comunidades quieren vivir en un medio ambiente sano, libre de contaminación, mejorar sus condiciones de vida y la relación con la naturaleza para que las futuras generaciones puedan gozar también de estos derechos. En ese sentido no puede haber ningún acuerdo entre los invasores y los invadidos. Lo único que cabe es que las transnacionales renuncien a sus ganancias o las comunidades renuncien a su vida. Las transnacionales no están dispuestas a renunciar a sus ganancias. Quieren convencer u obligar a las comunidades a que renunciemos a su vida. Es aquí donde se genera el conflicto y surge la necesidad de que quienes estamos amenazados por las transnacionales busquemos todos los medios y mecanismos para defendernos.

Tomando en cuenta que esta no es una lucha a corto plazo y que no está desligada de las otras formas de saqueo y dominación en nuestro país, es imperioso pensar a largo plazo. A ello hay que sumar que el problema de la minería está afectando a todo el país y a muchas comunidades en países vecinos y en toda Latinoamérica. Por lo tanto hay que pensar en como fortalecer la lucha local pero unida a la lucha nacional e internacional.

Todo lo señalado es importante porque:

– Tenemos que oponernos y romper la estrategia global de las transnacionales mineras. Hacer prevalecer nuestro derecho de decir NO, que en los momentos actuales de la globalización imperialista es primordial para la defensa de nuestra vida y nuestra soberanía, teniendo presente que “solo el pueblo salva al pueblo”.

– Tenemos que comenzar a construir nuestros propios derroteros rompiendo la dependencia y el sometimiento al poder global del imperialismo. Sin independencia nacional no habrá jamás posibilidades de un futuro digno para las generaciones venideras.

– Tenemos que conseguir en la práctica que nuestra nación pueda tomar sus propias decisiones, en base a sus propias necesidad y no a las imposiciones de las transnacionales que solo buscan saquearnos y empobrecernos.

– Tenemos que seguir desenmascarando la farsa de la “minería sustentable” para evitar que la población del país que aún no sufre los impactos de la minería, se deje convencer y manipular por las compañías y sus cómplices nacionales.

– Tenemos que defender nuestras formas de vida, nuestra cultura, nuestra producción que nos asegura soberanía alimentaria.

– Tenemos que defender nuestros bosques, nuestras fuentes de agua, nuestro aire puro, nuestra biodiversidad que ha llevado millones de años de transformación de la Madre Naturaleza.

– Tenemos que dialogar entre iguales. Hay una causa y una bandera común que nos une contra un mismo enemigo. No queremos minería en nuestras comunidades. No queremos que las grandes transnacionales saquen nuestra riqueza y nos dejen destrucción, contaminación y más pobreza. Entonces es necesario también tener estrategias comunes y definir acciones conjuntas.

No debemos olvidar que el fracasado Diálogo Minero está inscrito en la estrategia de las transnacionales para llevar a las comunidades a la negociación y que esta intención sigue y seguirá presente de parte de quienes se ponen de lado de los intereses de las transnacionales mineras.

El gobierno de Rafael Correa ha respondido a las demandas de la Coordinadora Nacional con represión brutal. Hubieron muchas violaciones de derechos humanos: agresión de palabra y física contra manifestantes, no se hizo distingo entre hombres, mujeres, menores de edad, niños, ancianos; encarcelamientos arbitrarios, ofensas a la dignidad de la mujer, y esto no puede quedar en la impunidad.

Frente a todo esto es necesario abrir espacios verdaderamente democráticos de diálogo dentro de las comunidades, entre las comunidades directamente afectadas, entre las comunidades directamente afectadas y las afectadas indirectamente, entre las comunidades y todos aquellos sectores, personas, organizaciones, grupos, instituciones e inclusive autoridades que estén en la línea de la defensa de la vida y la soberanía.

¿PARA QUÉ?

Para ser parte de la construcción de un futuro distinto del que nos quieren dar las transnacionales imperialistas, donde ya no sea la ganancia y el afán de enriquecimiento lo que mueva al mundo, sino que prime el ser humano en armonía con el resto de la Naturaleza.

Para hacer respetar en la práctica nuestro derecho a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, nuestras libertades de reunión, de pensamiento, de opinión, de protesta, y sobre todo, el derecho a trazar nuestro propio destino como nación independiente.

Para tomar nuestras propias decisiones frente a la grave amenaza que representan los megaproyectos de las transnacionales mineras.

Para establecer estrategias a corto, mediano y largo plazo para la resistencia, conjuntamente con otros sectores populares.

Para promover, buscar y realizar formas verdaderamente sustentables de producción que nos permitan satisfacer nuestras necesidades y proteger nuestra soberanía alimentaria sin afectar los ecosistemas.

Para seguir ampliando la resistencia por la defensa de la vida y la soberanía.

Para concensuar una posición frente a la Asamblea Constituyente.

Por ello es importante que este diálogo se lo realice desde los espacios más pequeños y cotidianos, incluso dentro de las propias familias, de ahí se lleven todas las iniciativas, inquietudes y propuestas para que sean recogidas por la comunidad, de ahí a la organizaciones parroquiales, cantorales, para concluir con una reunión provincial en la que se determine la posición de cada provincia a ser planteada en una ASAMBLEA NACIONAL que apruebe y defina las estrategias y líneas de acción que seguirá la Coordinadora a corto, mediano y largo plazo.

http://mingaccp.blogspot.it/p/aportes-para-el-dialogo-por-la-vida-la.html

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